La antorcha de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 llegó ayer al pebetero tras un accidentado recorrido por Londres en el que la nieve y las manifestaciones de activistas pro Tíbet deslucieron el evento y lo despojaron de su aire festivo. Al menos 35 personas han sido detenidas en incidentes registrados durante el trayecto de la antorcha «por delitos relacionados con el orden público » y hasta intentaron «apagar su llama con un matafuego». Anoche, el pebetero durmió en París, en lugar secreto y -por las dudas-bajo estrictas normas de seguridad.
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