1 de julio 2005 - 00:00

Aprobó España bodas entre homosexuales. Podrán adoptar niños

Un grupo de niños con máscaras blancas y carteles con críticas a la posibilidad de que parejas homosexuales se casen y adopten hijos, ayer durante una manifestación en Madrid.
Un grupo de niños con máscaras blancas y carteles con críticas a la posibilidad de que parejas homosexuales se casen y adopten hijos, ayer durante una manifestación en Madrid.
Madrid (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Las asociaciones de gays y lesbianas celebraron ayer la aprobación por el Parlamento español de la ley que permite los matrimonios homosexuales y la adopción de niños por parte de éstos, que fue criticada con dureza por los grupos católicos y de defensa de la familia tradicional.

Los primeros hablaron de «conquista histórica» y los segundos de «día triste», después de que la ley que permitirá a las personas del mismo sexo casarse y adoptar hijos recibiera la luz verde definitiva de la mayoría del Congreso de los Diputados (Cámara baja). La ley, promovida por el gobernante Partido Socialista (PSOE), fue aprobada por 187 votos a favor y 147 en contra. Entre estos últimos se incluyeron los diputados del conservador Partido Popular (PP) y los de UDC, una formación nacionalista catalana de orientación democristiana. Cuatro diputados se abstuvieron.

España se convirtió así en el cuarto país del mundo que regulará los matrimonios entre homosexuales, después de Holanda y Bélgica. La Cámara de Diputados de Canadá ratificó una ley similar hace dos días y se estima que la semana que viene el Senado la sancionará definitivamente.


• Posibilidades

El objetivo de la norma es igualar en derechos a las parejas heterosexuales y homosexuales que, a partir de su entrada en vigor, podrán adoptar hijos, ser partícipes de las herencias de sus cónyuges o divorciarse en los mismos términos que las uniones tradicionales. Las parejas de gays y lesbianas también tendrán derecho a pensiones por viudedad y a los beneficios laborales y fiscales que hasta ahora sólo disfrutaban los matrimonios convencionales.

Las bodas gays serán un hecho este mismo verano ( boreal), dado que, una vez que la ley se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE), serán los registros civiles, los juzgados y los ayuntamientos de cada localidad los que determinen las primeras fechas.

Las organizaciones homosexuales llamaron a la sociedad a celebrar que España ha demostrado que «otra sociedad es posible» y convocaron a los ciudadanos a participar en el desfile que, con motivo de la celebración del «orgullo gay», se celebrará mañana en Madrid.

• Satisfacción

Grupos como la Federación Estatal de Gays, Lesbianas y Transexuales (FELGT), el Colectivo de Gays y Lesbianas de Madrid (COGAM) o la Asociación Internacional de Lesbianas y Gays (ILGA) expresaron su alegría a las puertas del Congreso tras asistir al pleno en el que se aprobó el proyecto de ley. Sus representantes mostraron su satisfacción con aplausos, vítores, besos y abrazos, y desplegaron una gran bandera del arco iris con otra de España en su parte central, después de que el presidente del Congreso, Manuel Marín, los hubo hecho abandonar la tribuna por sus gestos de júbilo cuando se aprobó el texto.

El dirigente socialista y activista gay
Pedro Zerolo dijo que «nunca antes una reforma legal tan pequeña ha supuesto un paso social tan grande», y subrayó que ahora « empezamos a tener un país mejor y España se convierte en el referente» para otras naciones.

A pocos metros,
el Foro Español de la Familia celebró una protesta, en la que exigió al conservador Partido Popular (PP) -que votó contra la ley- que presente un recurso de inconstitucionalidad. El presidente de esta organización, José Gabaldón, dijo que «para el Foro y creo que para todos los españoles hoy (por ayer) es un día triste» y reiteró que seguirán trabajando para que se convoque un referendo en el que los ciudadanos se puedan pronunciar sobre este asunto.

Por su parte,
Mercedes Coloma, portavoz del Foro, acusó al jefe del Ejecutivo, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, de ser «un presidente de minorías, dictador, inquisidor y embustero».

En la misma línea, el obispo José Gea Escolano instó ayer al PP a que se comprometa a derogar, si llega al gobierno, leyes como la aprobada ayer, que no por el hecho de contar con el respaldo de la mayoría parlamentaria, dijo, se convierte en normal y justa. Gea Escolano preguntó por qué no se aprueban también las uniones entre padres e hijos y lamentó que exista «un empecinamiento de tal calibre» sobre el asunto que, al final, dijo, barrerá «con toda la cultura, tradición y dignidad de la institución del matrimonio».

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