El presidente palestino, Yaser Arafat, dijo hoy jueves mientras visitaba una tumba común de civiles palestinos en Ramallah que "se trata de una acción nazi y crímenes de guerra (por parte de Israel), pero el pueblo palestino es fuerte y nos sobrepondremos".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En la fosa común fueron enterrados a escondidas por los vecinos 25 civiles palestinos que murieron al ser alcanzados por proyectiles lanzados por el Ejército israelí durante su ocupación de Ramala, y que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) decidió después no desenterrar y colocar una placa conmemorativa con la lista de sus nombres.
Arafat se inclinó ante la lápida en señal de respeto y aseguró que "reconstruiremos las infraestructuras de nuestra comunidad, a pesar de todos los crímenes y masacres cometidos en Jenín, en Naplusa y en la Basílica de la Natividad" de Belén.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) salió hoy de la Mukata o sede de la gobernación de Ramallah haciendo la señal de la victoria entre las aclamaciones de un grupo de seguidores que lo esperaba para celebrar la recuperación de su libertad tras cinco meses de confinamiento.
Tras ver la luz del sol después de 34 días de cautiverio, Arafat se introdujo en un coche, siempre acompañado por su fiel asesor Nabil Abu Rudaina, y se dirigió al hospital de la ciudad para visitar a los heridos por las tropas israelíes.
En el hospital charló y animó a uno de sus guardaespaldas que fue herido durante los combates en la "Mukata".
Arafat, que permaneció aislado por tanques y soldados israelíes desde el pasado 29 de marzo, día en que el Ejército lanzó su invasión contra Cisjordania, se entrevistará hoy con el cardenal Roger Etchegaray, enviado especial del Papa Juan Pablo II, y en breve emprenderá una gira por las ciudades de Cisjordania.
El presidente palestino, según fuentes oficiales de la ANP, conversará con Etchegaray sobre la crisis de la Basílica de la Natividad, a la que concede máxima prioridad.
"Los cristianos y musulmanes estamos unidos", manifestó Arafat quien asimismo llamó al Consejo de Seguridad de la ONU y a las potencias mundiales a "proteger la paz y la tierra de la paz".
Poco después de ser liberado, el "rais" atendió anoche a los periodistas en su oficina en Ramallah y habló con furia contra el asedio de la Basílica de Belén por parte de Israel.
"¿Por qué estáis aquí? Id a Belén y contad el crimen que está viendo el mundo en directo con el silencio de la comunidad internacional", espetó a los periodistas y, tras asegurar que no quería hablar de otra cosa que de la Basílica, se levantó y se marchó.