Arrestos masivos del gobierno turco a periodistas opositores
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Entre los detenidos se encuentran Ekrem Dumanli, editor jefe del diario Zaman.
Desde el gobierno, en cambio, prefirieron no comenzar sobre la redada. Para el vice primer ministro Numan Kurtulmus, "no es apropiado hacer comentarios a estas alturas".
La redada de esta mañana contra jefes policiales, directivos de medios y periodistas presuntamente vinculados a Gülen es apenas un capítulo de una guerra que comenzó en diciembre pasado.
El conflicto se hizo público en diciembre pasado, la Fiscalía de Estambul anunció decenas de detenciones como parte de una operación anticorrupción de gran alcance que realizó en secreto durante meses.
Los hijos de los ministros de Interior, Economía y Urbanismos fueron arrestados en ese primer operativo. Los dos primeros quedaron detenidos con prisión preventiva, mientras que el tercero fue liberado por falta de mérito. En los días siguientes, los ministros afectados y el titular de la cartera de Relaciones con la Unión Europea renunciaron, y otros seis miembros del gobierno fueron reemplazados.
Enfrentado al peor escándalo de corrupción de sus 11 años de mandato, el aún popular primer ministro Recep Tayyip Erdogan comenzó un contraataque contra las fuerzas policiales y el Poder Judicial, dos instituciones que el premier considera infiltradas por el movimiento Gülen, conformando lo que él llama "un Estado dentro del Estado".
En total, removió o transfirió a más de 6.000 policías, entre ellos los jefes de las principales ciudades del país, y unos 200 fiscales.
Hace diez años Gülen y Erdogan eran aliados, pero las críticas del líder religioso a la política exterior del gobierno de Erdogan y la ofensiva de éste último para cerrar la red de escuelas privadas que su antiguo aliado tiene a lo largo y ancho de Turquía los convirtió en enemigos acérrimos.
Desde su autoexilio en Estados Unidos, Gülen dirige una red mundial de escuelas privadas llamada Hizmet (Servicio) y, según denunció Erdogan, a través de ella ha conseguido ampliar su red de influencia en gran parte de Turquía y especialmente dentro del Poder Judicial y las fuerzas policiales.




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