14 de diciembre 2014 - 22:02

Arrestos masivos del gobierno turco a periodistas opositores

Entre los detenidos se encuentran Ekrem Dumanli, editor jefe del diario Zaman.
Entre los detenidos se encuentran Ekrem Dumanli, editor jefe del diario Zaman.
Más de 20 directivos de medios de comunicación, periodistas y policías fueron detenidos este domingo en una redada masiva en Turquía, presuntamente dirigida contra el movimiento del predicador islamista Fethullah Gülen, al que el partido gobernante Justicia y Desarrollo (AKP) califica como un "Estado paralelo".

Entre los detenidos se encuentran Ekrem Dumanli, editor jefe del diario Zaman, y Hidayet Karaca, presidente del grupo de comunicación Samanyolu, ambos medios afines al movimiento Gülen. Los dos fueron detenidos frente a las cámaras de televisión.

Frente a la redacción de Zaman, una pequeña multitud se concentró para apoyar a Dumanli y para gritarle a los policías que se lo llevaban que "la libertad de prensa no será silenciada". En tanto, no muy lejos de allí, en Estambul, Karaca aseguraba que "es un día de vergonzoso para Turquía", mientras era arrestado.

Según el diario estatal Hurriyet, el ex jefe de operaciones antiterroristas de Estambul, Tufan Erfuder, y algunos productores de series de la televisión de Samanyolu también fueron detenidos y trasladados a las oficinas de la Dirección General de Seguridad.

Poco después de las detenciones, unas 500 se reunieron frente a la sede de la Dirección General de Seguridad para pedir explicaciones, según informó el canal de noticias CNNTürk.

"El proceso del que estamos siendo testigos no se ve en una democracia. Esto es un proceso de golpe de Estado. Nosotros nos unidos a los oprimidos", declaró Kemal Kilicdaroglu, líder del opositor Partido Republicano Popular, citado por la agencia de noticias EFE.

Desde el gobierno, en cambio, prefirieron no comenzar sobre la redada. Para el vice primer ministro Numan Kurtulmus, "no es apropiado hacer comentarios a estas alturas".

La redada de esta mañana contra jefes policiales, directivos de medios y periodistas presuntamente vinculados a Gülen es apenas un capítulo de una guerra que comenzó en diciembre pasado.

El conflicto se hizo público en diciembre pasado, la Fiscalía de Estambul anunció decenas de detenciones como parte de una operación anticorrupción de gran alcance que realizó en secreto durante meses.

Los hijos de los ministros de Interior, Economía y Urbanismos fueron arrestados en ese primer operativo. Los dos primeros quedaron detenidos con prisión preventiva, mientras que el tercero fue liberado por falta de mérito. En los días siguientes, los ministros afectados y el titular de la cartera de Relaciones con la Unión Europea renunciaron, y otros seis miembros del gobierno fueron reemplazados.

Enfrentado al peor escándalo de corrupción de sus 11 años de mandato, el aún popular primer ministro Recep Tayyip Erdogan comenzó un contraataque contra las fuerzas policiales y el Poder Judicial, dos instituciones que el premier considera infiltradas por el movimiento Gülen, conformando lo que él llama "un Estado dentro del Estado".

En total, removió o transfirió a más de 6.000 policías, entre ellos los jefes de las principales ciudades del país, y unos 200 fiscales.

Hace diez años Gülen y Erdogan eran aliados, pero las críticas del líder religioso a la política exterior del gobierno de Erdogan y la ofensiva de éste último para cerrar la red de escuelas privadas que su antiguo aliado tiene a lo largo y ancho de Turquía los convirtió en enemigos acérrimos.

Desde su autoexilio en Estados Unidos, Gülen dirige una red mundial de escuelas privadas llamada Hizmet (Servicio) y, según denunció Erdogan, a través de ella ha conseguido ampliar su red de influencia en gran parte de Turquía y especialmente dentro del Poder Judicial y las fuerzas policiales.

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