30 de enero 2002 - 00:00

Arrestos por un reportero raptado

Islamabad (EFE, Reuters, ANSA) - El periodista estadounidense Daniel Pearl fue secuestrado después de haber mantenido un encuentro con Pir Mubarik Al Shah, un presunto miembro de Al-Qaeda, informó ayer el diario paquistaní «The News». En tanto, la policía registró en la ciudad de Rawalpindi el domicilio del supuesto terrorista y detuvo a su madre y a su hermana.

Según el diario paquistaní, el corresponsal de «The Wall Street Journal» de 38 años mantuvo un largo encuentro con el militante de Al-Qaeda, en un hotel de Rawalpindi, cerca de la capital paquistaní. Esto contraría la información inicial de que Pearl fue secuestrado en la ciudad sureña de Karachi.

«Hubo progresos» en la investigación, señaló el vocero del gobierno paquistaní Rashid Qureshi, pero se negó a ampliar los datos sobre las detenciones. Daniel Pearl, quien habitualmente cubría información desde Bombay para el periódico editado por Dow Jones, desapareció hace una semana cuando intentaba hacer notas sobre las ramificaciones de Al-Qaeda en Pakistán.

Fotos

El lunes, el grupo paquistaní Movimiento Nacional para la Restauración de la Soberanía Paquistaní, desconocido hasta ahora, se atribuyó el secuestro con un mail enviado a redacciones de periódicos estadounidenses y paquistaníes, con un archivo adjunto de fotos que muestran al periodista mostrando la tapa de un diario del día y, en otra secuencia, con la cabeza inclinada, una mano le apunta con un arma.

El grupo exige una mejora de las condiciones para los prisioneros talibanes y de Al-Qaeda en la base estadounidense de Guantánamo en Cuba. De no mejorar este aspecto, Pearl seguirá alojado en condiciones «muy inhumanas», según amenazaron los secuestradores. «De hecho, son muy similares a la manera en que paquistaníes y nacionales de otros países soberanos son mantenidos en Cuba por el ejército estadounidense», agregaba el mail.

Acusación

Los secuestradores acusaron al periodista de ser un agente de la CIA, lo que fue negado por «The Wall Street Journal» y por el propio gobierno de George W. Bush.

La Casa Blanca reafirmó que los miembros de Al-Qaeda alojados en Guantánamo «no son prisioneros de guerra, sino combatientes fuera de la ley»
, indicó el coordinador de la lucha contra el terrorismo Francis Taylor. El funcionario transmitió oficialmente su parecer a los miembros del Comité Político de y de Seguridad de la Unión Europea. «Siempre serán tratados humanamente como lo establece la tradición norteamericana.»

En Europa no cesan los pedidos para que los prisioneros sean considerados bajo el amparo de la Convención de Ginebra, reclamos que se incrementaron cuando se publicaron fotos que los mostraban encadenados al aire libre y con los cinco sentidos anulados.

«Pedimos que todos los prisioneros, sea cual sea su estatuto jurídico o nacionalidad, se beneficien con las garantías del derecho internacional», afirmó el canciller francés
Hubert Vedrine. Entre los detenidos habría siete ciudadanos franceses, informó ayer «Le Figaro».

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