1 de octubre 2004 - 00:00

Asesino de Olof Palme confesó antes de morir

Christer Pettersson, condenado en primera instancia y absuelto en segunda por el asesinato del primer ministro de Suecia Olof Palme, un magnicidio que conmovió al mundo el 28 de febrero de 1986, dejó finalmente su confesión antes de morir el miércoles de un derrame cerebral: «Yo lo maté».

El periodista Gert Fylking, amigo personal de Pettersson, relató al diario «Expressen» que el hombre «explicó su rol minuciosamente, el rol del asesino».

Según el periodista, Pettersson hizo esa confesión estando «ebrio y drogado, pero ése era un poco el estado normal para él, que actuaba en forma primitiva pero racional».

En su relato, Pettersson cuenta que se escapó por las escaleras de la calle Tunnelgatan de Estocolmo y que después atravesó un cementerio para dirigirse al departamento del delincuente Sigge Cedergren, donde dejó el arma con que había cometido el crimen. «No sé qué hizo con el arma aunque lo más probable es que la haya arrojado a un lago», dijo Fylking.

En medio de un fuerte debate nacional acerca de cómo pudo la Justicia dejar en libertad, después de haberlo condenado, al autor del homicidio más grave de la historia de Suecia, el canal de televisión privada TV3 presentó anoche un informe especial sobre el caso.

Palme fue asesinado en una avenida céntrica cuando regresaba, junto a su esposa Lisbeth y sin escolta, a su casa en el casco antiguo de Estocolmo. Pettersson fue condenado por un tribunal en primera instancia por el asesinato pero en noviembre de 1989 fue absuelto por la Corte de Apelaciones de Suecia.

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