8 de noviembre 2006 - 00:00

Atentado suicida en Pakistán deja al menos 42 muertos

Un atacante suicida activó hoy una carga explosiva en una base militar paquistaní, en la frontera con Afganistán, y causó la muerte de al menos 42 soldados y heridas a por lo menos 20.

El episodio, el más grave contra las fuerzas armadas nacionales en los últimos tiempos, ocurrió en la localidad de Dargai, en la región noroeste del país, una tierra difícil de controlar donde, según Islamabad, operan grupos talibán escapados de Afganistán y "extremistas islámicos vinculados con Al Qaeda".

Las autoridades de Pakistán manifestaron su rechazo al atentado y el ministro del Interior, Aftab Ahmad Khan Sherpao, subrayó: "Continuaremos nuestra lucha contra el terrorismo.
Condenamos este ataque. Muchas vidas inocentes se perdieron".

Según analistas del gobierno, la acción de hoy puede ser una venganza de los guerrilleros por el ataque ocurrido hace nueve días en Bajaur, unos 40 kilómetros al sudeste de Dargai, cuando la aviación paquistaní bombardeó una escuela coránica (madrasa), y mató a 80 estudiantes.

Militantes de la zona habían advertido que tomarían venganza por el atentado.

El atacante suicida, relataron fuentes de la policía paquistaní, entró corriendo al playón del cuartel, donde las tropas se estaban adiestrando.

Debajo de las ropas, el kamikaze llevaba el explosivo, que activó antes de que nadie pudiera detenerlo.

El efecto fue devastador: 42 reclutas murieron y unos 20 resultaron heridos.

Sus propios compañeros recogieron los trozos de los cuerpos de las víctimas, mientras los demás socorrían a los heridos.

En un primer momento ninguna agrupación se adjudicó la responsabilidad del atentado.

La zona, considerada una de las más peligrosas y turbulentas del país, está de hecho bajo el control del grupo de milicianos islámicos Tehrik-e-Nifaz-e-Shariat-e-Mohammadi (Movimiento por la aplicación de la ley islámica de Mahoma), aliado histórico de los talibán, declarado ilegal en 2002.

El jefe del movimiento murió en el bombardeo a la madrasa de hace nueve días.

Según un ex general paquistaní retirado, Talid Massod, considerado uno de los máximos expertos nacionales en problemas de seguridad, la situación en la zona de frontera es crítica.

"Hay un sentimiento de extrañeza y rabia frente al gobierno de Islamabad y el apoyo que ofrece a Estados Unidos", observó.

"Apenas identifican la oportunidad de golpear un objetivo fácil, atacan", agregó.

"Son las mismas personas que apoyan a los talibán y que combaten a Estados Unidos, nuestro gobierno y nuestro ejército", concluyó en referencia a los posibles autores de la masacre.

Pakistán desplegó casi 80 mil tropas hacia la frontera para capturar a militantes que buscaron refugio después de la expulsión de los talibán en Afganistán en 2001.

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