Benedicto XVI llegó a Valencia y rezó por víctimas
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Llevando su cabeza hacia el pavimento frente a la estación de Jesús, Benedicto XVI hizo la señal de la cruz, colocó una corona de flores y pidió a la Virgen consuelo para los afligidos.
En el avión que lo trasladó desde Roma, periodistas consultaron al Papa sobre la ley que permite el matrimonio gay y otros cambios en la sociedad española que han sido desafiados por la Iglesia católica.
El Papa dijo que desea enfatizar los aspectos positivos de la vida en familia en España y en todo el mundo, pero agregó que existen otros problemas que no deben ser ignorados.
"Es cierto que hay a algunas cosas a las que la vida cristiana dice no. Queremos que la gente entienda que, según la naturaleza humana, son el hombre y la mujer los que están hechos el uno para el otro y hechos para dar un futuro a la humanidad", agregó.
"Encendamos una luz sobre estas cosas positivas para que podemos hacer que la gente entienda porqué la Iglesia no puede aceptar ciertas cosas, pero al mismo tiempo quiere respetar a las personas y ayudarlas", dijo.
Pero dijo que prefería enfocarse en la realidad de las "familias que se aman (...) lo que brinda esperanza al futuro".
La ley española otorga a los homosexuales los mismos derechos que los heterosexuales que contraen matrimonio, incluyendo la adopción y la herencia.
Desde que la ley fue aprobada el año pasado se han casado 4.500 parejas homosexuales, según la Federación Española de Lesbianas, Gays y Transexuales.
La ley enfrentó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con quien el Papa sostenía un encuentro el sábado en la tarde, con la Iglesia católica.
El sábado en la noche, el Papa presidirá un enorme encuentro de familias en un complejo futurista de artes y ciencias cerca del mar, donde también se celebrará la misa dedicada a las familias el domingo a la mañana antes de su regreso
a Roma.
Una fuente del Vaticano dijo que había "cierta irritación" en el entorno del Papa por la decisión de Zapatero de no asistir a la misa del domingo.
La fuente agregó que en el pasado, el presidente de Cuba, Fidel Castro, el nicaragüense Daniel Ortega y el ex presidente polaco Wojciech Jaruzelski asistieron a las misas presididas por el Papa Juan Pablo II cuando estuvo de visita en sus países.



