Benedicto XVI recibió por primera vez a Bush y le pidió por Medio Oriente

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El presidente estadounidense George W. Bush se reunió hoy por primera vez en el Vaticano con el papa Benedicto XVI, quien lo exhortó a buscar una solución "negociada y regional" de los conflictos en Medio Oriente y manifestó su preocupación por la situación en Irak.

"El Vaticano reiteró, una vez más, la necesidad de una solución regional y negociada de los conflictos y crisis que sacuden a la región", señaló la Santa Sede tras la audiencia que concedió el pontífice al mandatario norteamericano.

El coloquio afrontó entre otros argumentos, "la cuestión israelí palestina, el Líbano, la preocupante situación en Irak y las difíciles condiciones en las cuales vive la comunidad cristiana caldea", precisó la nota vaticana.

Bush se encontró en tres ocasiones con el papa Juan Pablo II, la última vez el 4 de junio del 2004, un año después del estallido de la guerra en Irak que Karol Wojtyla trató de evitar realizando un despliegue de movimientos diplomáticos.

El mandatario estadounidense, acompañado por su esposa Laura, vestida de negro y la cabeza cubierta por una mantilla, llegó a las 09.00 al Vaticano.

El Papa lo recibió al ingreso de su biblioteca privada, en el Palacio apostólico. Tras las fotografías de rigor, conversaron privadamente durante unos 30 minutos.

Poco antes del coloquio, intercambiaron algunas palabras en inglés sobre la cumbre del Grupo de los Ocho. Joseph Ratzinger le preguntó de los resultados de la cumbre, que Bush definió un "éxito".

El presidente estadounidense tuvo hoy una apretada agenda de reuniones en Roma y el Vaticano, que incluyó al jefe
del Estado Giorgio Napolitano, el papa, la comunidad de Sant'Egidio, el primer ministro Romano Prodi y por último el ex jefe de gobierno Silvio Berlusconi.

"Es hermoso estar con usted Señor", dijo Bush al Papa, mientras se sentaba de frente al escritorio pontificio.

Cuando Benedicto XVI hizo referencia al regreso de Bush de la cumbre de Heilingendamm, el mandatario estadounidense comentó: "sí, su viejo país, y fue un éxito...tantas opiniones diferentes pero anduvo bien".

Bush se dirigió al Papa llamándolo repetidas veces "sir" (señor), en vez de usar el más formal y tradicional "his holyness" (su santidad), refirieron los periodistas que asistieron al comienzo de la conversación privada entre ambos en el despacho privado del Pontífice.

"Cuando Joseph Ratzinger le preguntó a Bush si el encuentro con el presidente ruso Vladimir Putin fue positivo, el presidente respondió con una sonrisa: "se lo diré en un minuto", refiriéndose a los periodistas que luego se alejaron de la sala.

Benedicto XVI pidió "una solución regional y negociada" para resolver los conflictos en Medio Oriente, durante la audiencia concedida a Bush.

El pontífice expresó además a Bush la preocupación por las "críticas condiciones en las cuales se encuentran las comunidades cristianas" en Irak, Líbano, Israel y Territorios palestinos.

Además de la cuestión de la minoría cristiana en Irak, también en el encuentro se afrontó el conflicto en Darfur (Sudán), los derechos humanos y la libertad religiosa, dijo la nota del Vaticano.

Por su parte el mandatario norteamericano declaró que el encuentro con el Papa fue "conmovedor, puedo decir que hablé con una persona muy inteligente y afectuosa".

"Desde hace seis años y medio soy presidente de Estados Unidos y como tal estuve en lugares muy insólitos y conocí personas muy interesantes", dijo Bush.

La de hoy, sin embargo "fue una experiencia conmovedora", agregó.

El presidente, además, aseguró al Papa que su país hará todo lo posible para proteger a las minorías cristianas caldeas en Irak.

El pontífice "expresó su inquietud profunda al respecto", dijo Bush en una rueda de prensa junto al premier italiano Romano Prodi.

"Le aseguré que trataremos de hacer en modo que la constitución iraquí sea respetada", afirmó.

Bush recibió luego en la embajada norteamericana a la comunidad católica de Sant'Egidio, a la cual agradeció por ser parte "del ejército internacional de compasivos" y recordó que los programas para Africa "no pueden ser eficaces sin personas con amor y corazón en el lugar que ayudan a los propios vecinos en dificultad".

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