Benedicto XVI reunió a más de 40.000 jóvenes en San Pablo
-
Exfuncionario de EEUU reveló que Trump fue el único presidente en acceder al pedido de Netanyahu de atacar Irán
-
En plena tregua con Irán, EEUU exhibió su poder militar y ratificó el bloqueo en el estrecho de Ormuz
En el estadio de Pacaembú, en San Pablo, los jóvenes mostraron alegría y entusiasmo.
"Tengan en cuenta que la ambición desmedida de riqueza y de poder lleva a la corrupción personal y ajena", advirtió.
"Sean hombres y mujeres libres y responsables; hagan de la familia un foco irradiador de paz y de alegría; sean promotores de vida, desde su inicio hasta su natural declive; amparen a los ancianos", subrayó Benedicto XVI, en una nueva referencia a su condena del aborto y la eutanasia.
En un discurso de unos 45 minutos, el pontífice tuvo palabras para los pueblos discriminados y también llamó a la acción social, aunque siempre dentro del marco de la doctrina social de la Iglesia.
Llamó a respetar la institución del matrimonio y a practicar la castidad.
Por su parte, representantes de los jóvenes brasileños pidieron a Benedicto XVI que la Iglesia católica contribuya para que todos los niños de Brasil tengan una educación básica de calidad y que no se olvide de los jóvenes marginales y delincuentes.
A su vez, el asesor de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) para la juventud, Eduardo Pinheiro, pidió "que Brasil pueda ser contemplado como sede de la jornada mundial de la juventud", llamado al que siguió una ovación de los jóvenes.
"¡Bento, Bento!" (Benedicto en portugués), tronó una multitud emocionada tras el discurso. Cantos y gritos acompañaron la ceremonia, en un escenario montado bajo una gigantesca cruz con forma de paloma.
La cálida respuesta del público contrastó con la fría noche en San Pablo, que el miércoles había recibido al pontífice bajo lluvia.
Afuera del estadio, muchos descubrieron que el ingreso al Encuentro con la Juventud estaba restringido a representantes seleccionados por las diócesis brasileñas y de numerosos países de la región.
Entre 5.000 y 7.000 jóvenes según la policía no pudieron entrar al evento y lo vieron por pantallas de televisión, rodeados por un fuerte dispositivo de seguridad.




Dejá tu comentario