1 de julio 2006 - 00:00

Bin Laden lanzó nueva amenaza tras un ataque que dejó 66 muertos

Una mujer iraquí llega a revisar los restos de la explosión de un coche bomba en un concurrido mercado del barrio pobre de Sadr City en la capital Bagdad
Una mujer iraquí llega a revisar los restos de la explosión de un coche bomba en un concurrido mercado del barrio pobre de Sadr City en la capital Bagdad
Bagdad (Reuters).- Una aparente grabación de audio de Osama Bin Laden advirtió ayer a la mayoría chiíta iraquí que no estarían a salvo del nuevo líder de Al-Qaeda en Irak después de que estallido de un coche bomba en un mercado de Bagdad causó la muerte de 66 personas.

"No es posible que muchos (chiítas) violen, junto a Estados Unidos y sus aliados, (las ciudades sunitas de) Ramadi, Falluja, Mosul (...) (y) que sus áreas se encuentren a salvo de represalias y daño", indicó una voz similar a la del islámico nacido en Arabia Saudita, en una cinta de audio que fue divulgada por internet.

Ramadi, Falluja y Mosul son los bastiones de la insurgencia sunita, mientras que sur iraquí posee una abrumadora mayoría chiíta.

Al menos 68 personas murieron y 114 resultaron heridas en la explosión del sábado por la mañana en la ciudad de Sadr, cuartel de la milicia chiíta. Se trató del ataque más sangriento registrado en el país en tres meses y el más fatal desde la muerte del líder de Al-Qaeda en Irak, Abu Musab al-Zarqawi, en la redada aérea estadounidense del 7 de junio.

Un airada respuesta por parte de chiítas radicales podría aumentar nuevamente las posibilidades de una guerra civil sectaria, seis semanas después de la formación de un gobierno de unidad nacional y a una semana de que el primer ministro Nuri al-Maliki intentó una aproximación con la minoría sunita mediante la implementación de un plan de reconciliación nacional.

Casi al mismo tiempo del estallido, un miembro árabe sunita del Parlamento y siete de sus guardias de seguridad fueron secuestrados por hombres armados mientras conducían por una zona mayormente chiíta de Bagdad.

En la cinta de audio, Bin Laden también entregó su completo respaldo al sucesor jordano de Zarqawi, Abu Ayyub al-Masri, por quien Estados Unidos ha ofrecido una recompensa de 5 millones de dólares.

Durante una grabación dada a conocer un día antes de la explosión, bin Laden instó a la venganza por la muerte de Zarqawi, a quien llamó "león de la Jihad".

  • El ataque burló las medidas de seguridad de la nueva coalición en Bagdad y el delegado de Naciones Unidas dijo que el estallido intentaba sabotear el plan de reconciliación nacional del primer ministro Nuri al-Maliki.

    El propio Maliki llevó "una rama de olivo" al corazón del islamismo sunita, Arabia Saudita, durante su primera gira al extranjero con la esperanza de obtener el apoyo de los árabes sunitas.

    Legisladores del movimiento Sadr, que es influyente entre los chiítas pobres que fueron oprimidos durante el régimen de Saddam Hussein, amenazaron con retirarse de la coalición de Maliki si ésta no garantizaba a sus fuerzas mayor autoridad para resguardar su propia seguridad en el este de Bagdad.

    Grupos de personas enfurecidas se congregaron alrededor del lugar de la explosión en el atestado mercado al aire libre junto a una carretera principal.

    "Que Dios maldiga a los sunitas", gritó un transeúnte. "Si el gobierno no puede proteger al pueblo, ellos deberían dejar la seguridad en manos del ejército (chiíta) Mehdi o a la gente", dijo a Reuters otro manifestante.

    Un grupo sunita se adjudicó la responsabilidad por el ataque en el mercado de Bagdad. Parado junto al lugar de la explosión, un hombre dijo: "Exigimos a Maliki que no busque la reconciliación con terroristas".

    Maliki arribó a Jeddah ayer y se espera que realice una peregrinación a La Meca. Para un chiíta cuya comunidad es considerada por muchos sunitas como títere del Irán no árabe, se trata de un importante gesto de unidad musulmana. Su predecesor hizo su primera gira al extranjero a la capital chiíta Teherán.
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