La Paz (EFE) - Los líderes cívicos del departamento boliviano de Santa Cruz comenzaron ayer un ayuno contra el alza de los carburantes, el mismo motivo que llevó a los campesinos productores de coca a bloquear la ruta de la región de Yungas, cerca de La Paz. Rubén Costas, presidente del Comité Pro Santa Cruz, formado por organizaciones patronales, sindicales y vecinales, encabeza la huelga de hambre, que, según dijo, «irá de menos a más hasta lograr que se derogue el decreto» por el que el último día del año se subió el precio de los carburantes entre 10 y 23 por ciento.
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Entre los ayunantes está el presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz, Branco Marinkovic, y otros líderes regionales que se sumaron a la huelga, que comenzó la Federación de Juntas Vecinales el jueves pasado. «Esta será una huelga en serio y acá no vamos a venir a comer detrás de las puertas», sostuvo Marinkovic. En Santa Cruz, el departamento más próspero y grande de Bolivia, se realizó la semana pasada un paro total de dos días en protesta por el alza de los combustibles decidida por el gobierno de Carlos Mesa.