Bolivia: violencia piquetera jaquea ya al gobierno
Cocaleros, mineros y piqueteros radicalizados lograron ayer en Bolivia generalizar la protesta contra el presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Los activistas ocuparon las calles de La Paz y encendieron fogatas en distintos puntos de la ciudad (fotos). Se temía anoche que comenzaran a atacar casas de políticos y empresarios en los barrios del sur de la principal ciudad boliviana. Sólo ayer los muertos fueron 14, y suman 58 desde el inicio de las protestas. El presidente dio marcha atrás con el proyecto de exportación de gas a EE.UU. a través de Chile, pero igual no pudo detener las manifestaciones, que se extendieron a Santa Cruz de la Sierra, Cochabamba y Oruro. Casi sin apoyo popular en ningún sector social, el gobierno fue abandonado por sus aliados políticos. Sólo lo respaldan el gobierno de Estados Unidos y los militares. La embajada estadounidense anunció que «no tolerará» una ruptura institucional y las fuerzas armadas advirtieron que actuarán con «firmeza» frente a los insurgentes. La Iglesia pidió una solución «no autoritaria» y un obispo consideró al presidente Sánchez de Lozada responsable de las muertes. Se cree que el líder cocalero y dirigente de izquierda Evo Morales está avivando la revuelta. Si Sánchez de Lozada renuncia, asumiría el vicepresidente, el independiente Carlos Mesa.
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• Víctima
En Cochabamba, en donde el Movimiento al Socialismo (MAS) del dirigente cocalero Evo Morales es más fuerte, se anunciaron más bloqueos de rutas y manifestaciones, que recrudecían anoche, impulsados por las seis federaciones de cocaleros. Anoche, Morales indicó que «no habrá negociación sin la renuncia» del presidente.
Como cabecillas de la supuesta subversión denunciada por el gobierno, el presidente acusó a Evo Morales y al aymará Felipe Quispe, ambos diputados indígenas. «No es posible que se reemplace la democracia por una dictadura sindical», enfatizó.
Tanto Morales como Quispe negaron las acusaciones y pidieron al pueblo continuar con las protestas para lograr la dimisión de Sánchez de Lozada para dar lugar a la sucesión constitucional o que se llame a nuevas elecciones.
A la renuncia de tres ministros de la populista Nueva Fuerza Republicana (NFR) que dirige el ex candidato presidencial Manfred Reyes, recientemente aliada del gobierno, se sumó más tarde la dimisión del titular de Desarrollo Económico, Jorge Torres, de las filas del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR). Otros tres ministros del MIR, liderado por el ex presidente socialdemócrata Jaime Paz Zamora (1989-93), entre ellos el canciller Carlos Saavedra, definían anoche su situación.
• Ruptura
El vicepresidente de Bolivia y presidente del Congreso bicameral, el independiente Carlos Mesa, rompió con Sánchez de Lozada, aunque no renunció a su investidura, por lo que lo sucedería en caso de dimisión del todavía mandatario.
«No apoyo al gobierno en esta acción, no puedo aceptar como ciudadano ni como hombre de principios que la respuesta sea la muerte ante la presión popular», manifestó Mesa.
Multitudinarias manifestaciones populares contra la exportación de gas natural a través de Chile en condiciones de desventaja para el país, que sólo dejaría al Estado boliviano 18 por ciento del precio final de venta, sin proceso industrial, fueron la chispa inicial que encendió los reclamos. Al anunciar el decreto que suspende la exportación de gas, el presidente indicó que comenzará una ronda de consultas y debates hasta fin de año, si es que le queda algún margen de maniobra.



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