Brasilia (ANSA, Reuters) - El Ministerio Público de Brasil solicitó la prisión preventiva del esposo de la precandidata a la presidencia Roseana Sarney, Jorge Murad, y de su hermano, Fernando Sarney, para investigar un esquema de fraudes con ramificaciones políticas, según se dio a conocer ayer.
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La orden aún no se ejecutó a causa de varios recursos de apelación, pese a que fue emitida hace días, mientras Murad, calificado por la prensa como «el marido problema», permanece autorrecluido en la sede de la gobernación de Sao Luis de Maranhao.
Fuentes de la policía federal, citadas por «Jornal do Brasil», confirmaron ayer la orden de prisión, pero la familia Sarney fue alertada y Murad desde entonces permanece recluido en el Palacio de los Leones, la sede de la gobernación estadual. Según testigos citados en la última jornada por la prensa brasileña, Murad no se ha movido de la gobernación y muestra «señales de depresión y abatimiento». Murad, un ex hippie de los años '70 -como lo describe el «Jornal do Brasil»-, casado con la actual gobernadora de Maranhao y candidata presidencial, está acusado de desviar fondos públicos.
El estallido del escándalo se produjo 1 de marzo con el allanamiento de la policía federal a las oficinas de Murad y de la goberna-dora. Agentes citados por medios de prensa revelaron que no sólo se encontraron documentos que supuestamente vinculan a la gobernadora del empobrecido estado norteño de Maranhao con una empresa que desvió recur-sos de Sudam, sino que también se detectaron grandes cantidades de dinero supuestamente proveniente de donaciones de empresas para su campaña. La televisión mostró imágenes de la policía saliendo de la oficina de Murad con cajas de dinero que no había sido declarado.
Ese operativo desató una crisis política que terminó con la renuncia de cuatro ministros del Partido del Frente Liberal (PFL), fundado por el ex mandatario José Sarney (1985-90) y padre de la candidata. De esa forma, terminó la coalición política que llevó al poder a Fernando Henrique Cardoso en 1994 y a su reelección en 1998, así como el apoyo de su bancada de 112 legisladores.
El escándalo político causó también una estrepitosa caída en las encuestas electorales de cara a las elecciones de octubre próximo. Después de meses de auge en las encuestas electorales, que la situaron en el primer lugar de las preferencias, el escándalo de corrupción agrietó la popularidad de Sarney y llevó a observadores políticos a considerar la posibilidad de que abandone la carrera presidencial.
«El escenario para Roseana es el peor posible», comentó Haroldo Guimaraes, analista del Instituto Brasileño de Estudios Políticos. «Esto acapara la atención de la prensa, que comienza a desenterrar más cosas, y no sería de extrañar que las próximas encuestas muestren el impacto».
• Acusación
De hecho, una encuesta de la empresa Vox Populi, revelada el fin de semana por la prensa, indicó que la popularidad de Sarney cayó de 25% a 20%, mientras el tres veces candidato Luiz Inácio Lula Da Silva, del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), subió de 26% a 28%. También el ex ministro de Salud, José Serra, del Partido Social Democracia Brasileña (PSDB), de Cardoso, tuvo una leve mejora, al pasar de 9% a 10% de apoyo.
El PFL de Sarney acusó al partido de Cardoso, y en particular a Serra, de orquestar el operativo policial para perjudicar la candidatura de la gobernadora, lo que, según analistas, dificulta la posibilidad de que los partidos revivan la alianza que llevó a Cardoso al poder, y facilita la disputa al candidato izquierdista. No obstante, Guimaraes señaló que, si la candidatura de Sarney continúa debilitán-dose, al punto de tener que retirarse de la campaña, el PFL podría estudiar alternativas que, como último recurso, podrían incluir una alianza con el PSDB, pese al resentimiento entre los partidos.
Para Caldas, la posibilidad de tal alianza surgiría con fuerza si el PSDB desiste de la candidatura de Serra, quien ha dado muestras de ser un candidato débil ante la opinión pública, y optara por lanzar al presidente de la Cámara de Diputados, Aecio Neves, de mayor simpatía en el PFL.