Brasil: escándalo hace peligrar venta de Varig

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Como aquí con la interminable saga de Aerolíneas Argentinas, Brasil tiene su propioescándalo aéreo. Con Varig, su ex línea de bandera, vendida en 2007. Se habla de triangulación de la venta, ocultamiento de datos a la ANAC, Agencia Nacional de Aviación Civil, y tráfico de influencias, en el que estaría implicado el Planalto (sede de la Presidencia). Las sospechas salpican tanto al presidente Lula da Silva como a la jefa de la Casa Civil (jefa de gabinete), la presidenciable Dilma Roussef. El complicado dossier está en la Justicia Federal de San Pablo y también se sigue en la Justicia norteamericana. Para completarla, se acusa como parte de las turbias maniobras a un argentinobrasileño, Santiago Born, heredero de Bunge y Born.

Todo empezó en enero de 2006, cuando Volo do Brasil, formada por Volo Logistics LLC -una empresa perteneciente al fondo de inversión norteamericano Matlin Patterson-y tres socios brasileños (Marco Antonio Audi, Marcos Haftel y Luiz Eduardo Gallo), compró Varig Log.

En julio de ese año, Volo do Brasil adquirió en u$s 24 millones Nova Varig (la empresa más sana dentro de Varig, pero igual, cercana a la quiebra). Para poder concretar esta operación, el fondo Matlin Patterson prestó la totalidad de los fondos a los socios brasileños, ya que el Código Brasileño de Aeronáutica limita a 20% la participación de extranjeros en empresas aéreas.

El 28 de marzo de 2007, Nova Varig fue vendida a Gol. A sólo 8 meses de la anterior, la operación se concretó en u$s 320 millones. Parte del valor de venta, u$s 100 millones, fue remitido a Suiza a la cuenta particular de Santiago Born y a la de su empresa Voloex, controlada a su vez por el fondo Matlin Patterson. Born y el titular de ese fondo, el chino Lap Wai Chan, a través de Voloex (una fronting o «empresa laranja») habrían ejecutado una opción de compra incluida en un contrato paralelo y secreto, firmado entre los socios de Volo do Brasil, por la que, sin dar participación a los socios brasileños, habrían transferido las acciones de Nova Varig a Voloex. En el contrato paralelo, firmado por las partes previamente, se fijaba en u$s 428.000 la participación de cada socio, bastante menos que el valor real de las acciones (u$s 1,4 millón) al momento del traspaso forzoso.

La ejecución de la opción de compra, según se desprende de la causa que ya está en el Juzgado Federal N° 17 de San Pablo, habría sido una respuesta de Chan al «olvido» de los tres socios brasileños al momento de repartir los fondos de la venta y de devolver el préstamo que le otorgara en 2006 para comprar Nova Varig.

A partir de allí y mientras es muy posible que se deshaga la venta de Varig (al menos la primera fase, en la que Volo do Brasil compra VarigLog), comenzaron las acusaciones cruzadas. Uno de los brasileños, Marco Antonio Audi, denunció que pagó u$s 5 millones para que la transacción con VarigLog fuese aprobada. En esta «aprobación» podría estar implicada Denise Abreu, en ese momento titular de la ANAC. Por su parte, la ex funcionaria Abreu acusa a Dilma Roussef de haber presionado insistentemente para que la venta se concretase contra viento y marea.

A su vez, los socios brasileños que fueron dejados de lado por Chan dicen que este empresario chino y el argentino-brasileño Born habrían concurrido varias a veces al Planalto para entrevistarse con el presidente Lula. Siempre acompañados por su abogado Roberto Teixeira, compadre del presidente de Brasil (Lula es padrino de su hija Valeska).

El Congreso ya convocó a Dilma Roussef y a Denise Abreu para que informen sobre el tema. Mañana tendrán que hacerlo el abogado Teixeira y los tres -ya ex- socios brasileños.

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