San Pablo (EFE, ANSA, diarios locales) - El médico forense Carlos Delmonte Printes, que participó del peritaje por el asesinato, en 2002, de Celso Daniel, entonces alcalde de Santo André por el Partido de los Trabajadores (PT) y jefe de la campaña electoral de Luiz Inácio Lula da Silva, fue encontrado muerto en su oficina, en la zona sur de San Pablo.
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Según la policía, Delmonte-Printes murió por un problema cardíaco, aunque el fiscal Marcelo Milani afirmó que descarta la muerte natural y que existe la hipótesis de suicidio u homicidio por envenenamiento.
Según el diario «Folha de Sao Paulo», que dio ayer amplio destaque al tema en su edición on line, la familia de Printes dijo que últimamente éste sufría de depresión.
Con una carrera de 21 años, el médico realizó más de 20.000 autopsias, entre ellas, la del alcalde de Santo André.
Daniel fue secuestrado el 18 de enero de 2002 y encontrado dos días después, con marcas de disparos y señales de tortura. Seis meses después del crimen, la policía cerró el caso y responsabilizó a seis hombres de la favela Pantanal por el asesinato.
Pero en agosto de este año, la policía reabrió las investigaciones debido a denunciasrecientes sobre financiamiento ilegal de campañas electorales en el PT presentadas ante la Comisión Parlamentaria instalada por los casos de corrupción que desataron la actual crisis política. En ese momento se alegó que Daniel pudo haber sido silenciado por conocer manejos financieros oscuros. Tras analizar el cuerpo de Daniel, el médico legista Delmonte Printes sostuvo que aquél había sido torturado antes de ser asesinado, algo que reveló públicamente hace un mes, tras sostener que la policía censuró su informe durante 3 años. El forense explicó que el prefecto sufrió primero una lesión en el oído izquierdo; que horas después fue golpeado en las costillas, probablemente con el caño de un revólver, y luego alcanzado por astillas de balas de un arma disparada cerca del cuerpo. De acuerdo con ese peritaje, Daniel fue luego ejecutado con tiros en el tórax y el abdomen.
Printes había sido el primero en considerar inverosímil la teoría de un «crimen común», una hipótesis defendida hasta hoy por sectores del PT. En los últimos años murieron 6 personas vinculadas con el misterioso caso.
La familia de Daniel siempre dijo que el asesinato había tenido motivaciones políticas.
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