Bush ignora a Congreso iraquí: espera decisión de Saddam
-
Putin se mete en la negociación entre EEUU e Irán en medio de la tensión en Ormuz
-
Países Bajos celebró el Día del Rey con Guillermo en su cumpleaños y una postal familiar junto a Máxima Zorreguieta y sus hijas
Bush indicó que "este tipo de maniobras y de aplazamientos terminaron", y agregó: "si Saddam Hussein no respeta los elementos de la resolución, nosotros conduciremos una coalición para desarmarlo".
La resolución 1441 -aprobada por unanimidad de los 15 miembros del Consejo de Seguridad el 8 de noviembre- otorga a Bagdad plazo hasta el viernes 15 de noviembre para aceptar un estricto régimen de inspecciones de sus programas de armas de destrucción masiva, dándole "una última oportunidad" para evitar una eventual intervención militar.
Interrogado sobre si el plazo impuesto a Bagdad para el viernes constituye una prueba, Bush respondió: "No es una prueba. Este hombre debe desarmarse y debe haber una voluntad del gobierno de desarmarse".
El portavoz adjunto de la Casa Blanca, Scott McClellan, declaró unos minutos antes: "La primera prueba importante para Saddam Hussein es el plazo del viernes. La decisión de desarmarse pacíficamente o ser desarmado por la fuerza ahora depende de Saddam Hussein".
El general Tommy Franks, jefe del comando central estadounidense y responsable de las fuerzas de su país en el Golfo, indicó este martes que el presidente Bush "no tomó la decisión de entrar en guerra contra Irak" aunque las fuerzas de Estados Unidos continúan preparándose.
El jefe de los inspectores de armas de la ONU, Hans Blix, tiene previsto viajar a Bagdad el 18 de noviembre junto al director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohammed El-Baradei, y un primer equipo de inspectores.
Scott McClellan se negó a comentar este martes un artículo del diario The New York Times según el cual Irak encargó importantes cantidades de atropina, un antídoto con el gas nervioso, a una empresa turca.
Un millón de dosis de atropina, que generalmente es inyectada en las piernas de las personas, fue encargada a una empresa turca, sin que los responsables sepan si el envío hacia Irak ya comenzó, indicó el rotativo.
Estados Unidos está presionando a la empresa turca para que no honre ese contrato.
"Si los iraquíes utilizan gases nerviosos, tendrán que tomar medidas para proteger a sus soldados, pero también a su población, y eso nos inquieta mucho", dijo al diario un alto responsable, bajo condición de anonimato.




Dejá tu comentario