Antes de la llegada de George W. Bush ya se produjeron manifestaciones en su contra en Roma. Un grupo terrorista iraquí difundió un video con los
secuestrados italianos para incentivar las protestas.
Washington y Roma (AFP, ASN, DPA, ANSA) - George W. Bush emprende hoy una gira por Italia y Francia, que es clave para las aspiraciones del presidente estadounidense de lograr el respaldo de la ONU, y en especial de Europa, al plan de transición iraquí elaborado por la Casa Blanca. Si bien los líderes europeos mostraron una relativa conformidad con la elección de un nuevo presidente en Irak realizada el miércoles, Francia y Alemania anti-ciparon exigencias más ambiciosas frente a la propuesta de transición ofrecida por EE.UU., y las manifestaciones anti-Bush ayer comenzaron a dominar las calles de Roma.
Una de las citas más importantes para Bush, que permanecerá en Italia durante 36 horas a partir de esta noche, será el encuentro que sostendrá mañana con el papa Juan Pablo II, quien puso todo el peso de la Iglesia Católica contra la guerra de Irak. El estadounidense tiene previsto ver al enfermo pontífice de 84 años por espacio de una hora, en el despacho privado del Palacio Apostólico del Vaticano, y todo indica que deberá escuchar varios reclamos.
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«Es una buena señal que venga (Bush) porque el Papa tiene que decirle algunas cosas», dijo el cardenal Pío Laghi en una entrevista con el periódico italiano «Il Corriere della Sera». Laghi fue el enviado que el Papa designó para reunirse con Bush antes del inicio de la guerra y que en una conferencia de prensa en Washington dijo que cualquier conflicto sin la aprobación de las Naciones Unidas era ilegal. El cardenal dijo al periódico que esperaba que Bush ahora se diera cuenta «de cuán sabia» fue la advertencia del Papa sobre la guerra.
Por encima de la desaprobación de la guerra, los funcionarios del Vaticano se mostraron molestos por el escándalo de las vejaciones de prisioneros por parte de soldados estadounidenses, que ha irritado al mundo árabe y avergonzado a Washington. «Amo a Estados Unidos pero nunca hubiera imaginado que era posible este tipo de locura», dijo Laghi.
Grupos antiglobalización y pacifistas italianos realizaron ayer en la capital italiana numerosas protestas contra la guerra en Irak, durante los festejos por el Día Nacional de Italia, en la que promete ser la primera parte de una serie que movilizará a decenas de miles de personas en contra de la visita del jefe de la Casa Blanca. Durante el des-file ante el Coliseo de Roma, los pacifistas mostraron una pancarta con el lema: «Con ustedes nunca habrá paz. A ustedes les gusta la guerra». El mensaje tenía como destinatarios al mandatario norteamericano y al presidente del Consejo de Ministros italiano (primer ministro), Silvio Berlusconi, uno de los mayores aliados de Bush.
Unos 10.000 miembros de las fuerzas de seguridad serán desplegados durante la visita de Bush, con motivo del 60° aniversario de la liberación de Roma de la ocupación nazi.
En una encuesta difundida por el diario romano «La Repubblica», 48 por ciento de los encuestados ve a Bush como el artífice de una «guerra injusta», mientras que 40 por ciento señala a Bush como el «artífice de una guerra que provocó miles de muertos».
El presidente de EE.UU. partirá para Francia el sábado, para participar de los actos de home-naje al desembarco en Normandía, que fue el comienzo del fin de la aventura nazi en Europa. El presidente francés, Jacques Chirac, el oponente europeo más importante a los planes de Bush en Irak, advirtió ayer que el proyecto de resolución británico-estadounidense para el Consejo de Seguridad «es una buena base de discusión pero merece algunas mejoras», explicó Chirac. Estos retoques deben tener por fin «afirmar y confirmar la plena soberanía». El Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto tratar este mes la propuesta elaborada por EE.UU. y Gran Bretaña, que fue presentada el miércoles. Chirac matizó que «nunca he estado enfadado con el presidente de Estados Unidos y nunca sentí que él estuviera enfadado conmigo».
Bush y su aliado Tony Blair planean elecciones en Irak en 2005 y el probable retiro de las tropas para fines de ese año. Si bien pretenden un mayor involucramiento de Naciones Unidas, EE.UU. busca tener bajo su mando el absoluto control militar de la situación.
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