7 de abril 2008 - 00:00

Bush y Putin, amigos en el adiós

Vladimir Putin y George W. Bush ayer, durante una conferencia de prensa en la ciudad rusa de Sochi, a orillas del Mar Negro. El primero cederá el poder el mes que viene; el segundo, en enero próximo.
Vladimir Putin y George W. Bush ayer, durante una conferencia de prensa en la ciudad rusa de Sochi, a orillas del Mar Negro. El primero cederá el poder el mes que viene; el segundo, en enero próximo.
Sochi, Rusia (AFP, ANSA, EEF) - Los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de Estados Unidos, George W. Bush, no pudieron superar ayer en la cumbre que mantuvieron a orillas del Mar Negro sus discrepancias en torno al proyecto norteamericano de instalar un escudo antimisiles en Europa. Sin embargo, ambos -que se aprestan a dejar el poder, aunque sólo formalmente en el caso del ruso- afirmaron haber hecho avances en torno a la cuestión y dieron por clausurado un contexto de «amenaza estratégica» entre los dos países.

Bush afirmó que la reunión en el balneario ruso de Sochi fue «un gran paso adelante» para superar las reticencias rusas al despliegue del sistema en Polonia y en la República Checa que, afirma, no va dirigido contra Moscú, sino contra las aspiraciones nucleares de Irán.

«Yo creo que se trata de un gran paso adelante. Simplemente porque he estado muy involucrado en esta cuestión y sé hasta dónde ha progresado», afirmó Bush en una conferenciade prensa junto a su par ruso. La declaración del encuentro señala que Rusia «no está de acuerdo» con el proyecto de escudo antimisiles, pero que está satisfecho por las medidas planteadas por Washington para superar su desconfianza. Esas propuestas serán «importantes y útiles» si son aplicadas, agrega.

«Soy prudentemente optimista respecto de un acuerdo definitivo. Yo creo que es posible», declaró Putin.

  • Antimisiles

    Explorando una tercera vía, la declaración final esboza la posibilidad de establecer una cooperación a gran escala en materia de defensa antimisiles.

    «Ambas partes expresaron su interés en crear un sistema para responder a potenciales amenazas de misiles en el cual Rusia, Estados Unidos y Europa participen como socios en igualdad de condiciones», afirma la declaración conjunta de la cumbre.

    En el documento final del encuentro, Putin y Bush consideraron «terminada la era en la cual Rusia y Estados Unidos se veían como enemigos o como amenaza estratégica». Ambos mandatarios expresaron su «firme determinación a trabajar juntos y con otros países para resolver los problemas vinculados a los desafíos globales de siglo XXI, pasando las relaciones rusoestadounidenses del estado de rivalidad estratégica al de una alianza estratégica».

    La de ayer fue la última reunión de Bush y Putin como presidentes, pues el jefe de Estado ruso cederá el poder el mes que viene a su delfín Dimitri Medvedev, aunque seguiría siendo el hombre fuerte del país como primer ministro, en tanto que Bush saldrá de la Casa Blanca en enero próximo.

    La reunión se celebró inmediatamente después de que la OTAN, por presión de Alemania y Francia, bloqueó el deseo de EE.UU. de sumar al bloque militar a Ucrania y a Georgia, algo que Rusia consideraba intolerable.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar