Cada vez más venezolanos dejan el país por Chávez
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«Si tenés niños, jóvenes, querés salir. Si tenés bienes que han sido confiscados, o que podrían confiscarse, querés salir lo antes posible», agrego Roett. «Si tenés tierras que serán expropiadas, mejor irse pronto que tarde. A medida que la alta burguesía se convierte más y más en un objetivo, más se quieren ir antes de que Hugo Chávez cierre la puerta», añadió.
El número de asilos concedidos pone a Venezuela en un undécimo lugar, muy por detrás de su vecino Colombia o de Haití. Sin embargo, más venezolanos recibieron asilo en comparación con personas que vienen de lugares conflictivos como Irak.
El asilo se concede en Estados Unidos a las personas que no pueden regresar a sus lugares de origen por temores razonables a una persecución. Los casos pueden ser presentados por familias o individuos.
La alta tasa de aprobación de asilos a postulantes venezolanos han enfurecido al gobierno de Chávez y a quienes lo ven como una puñalada de Washington a las políticas socialistas y su desafío a Estados Unidos. El enojo ha crecido por el hecho de que legisladores estadounidenses anticastristas de Florida se han convertido en destacados apoyos de los venezolanos que se han exiliado y en críticos de Chávez por sus vínculos cercanos con Cuba.
«Los Estados Unidos politizaron la aplicación de ese principio sacrosanto de asilo político», dijo el embajador de Venezuela en Washington, Bernardo Alvarez. «En Venezuela no hay persecución política», agregó.
Los críticos están, sin embargo, en desacuerdo y dicen que quienes piden asilo protestan legítimamente contra un presidente que está actuando como un dictador y llevando a Venezuela a un comunismo de estilo cubano.
«Nadie se toma la molestia de emigrar a otro país si está bien en el suyo», dice Carlos Fernández, opositor a Chávez que fue detenido en Venezuela en febrero de 2003. «El hecho de que haya tanto venezolano aquí buscando la protección es una muestra clara de que hay persecución», añadió. Fernández, de 57 años, fue acusado de rebelión civil y traición por encabezar una huelga entre diciembre de 2002 y enero de 2003, que sacudió la economía venezolana.



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