En tiempos en que afloran prejuicios y polémicas sobre el verdadero mensaje del Islam, el príncipe Carlos de Gales se agendó una tarea ardua en la gira oficial que emprenderá mañana por Estados Unidos: intentará convencer a George W. Bush y al pueblo estadounidense sobre «los méritos y los beneficios» de la religión musulmana, informó ayer el dominical londinense «Sunday Telegraph».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El príncipe Carlos consideraque Estados Unidos ha sido «demasiado intolerante» con esa religión desde los atentados del 11 de setiembre de 2001, sostuvo el periódico.
La versión, que cita a «fuentes reales», indica que el heredero de la corona británica cree que «el lenguaje y la retórica de Estados Unidos tienen demasiado tono de confrontación para con el Islam y esto debe cambiar».
Para el príncipe de Gales, las acciones de los 19 atacantes suicidas que secuestraron aviones el 11 de setiembre de 2001 «no deben ser reflejo de lo que piensan y hacen millones de musulmanes en el mundo».
Carlos participará esta semana de un seminario en la Universidad de Georgetown, en Washington, sobre el Islam. También participará acompañado por su esposa Camilla de una cena de gala en la Casa Blanca junto con el presidente Bush y su esposa Laura.
Un costado menos político de la gira real lo constituye la polémica despertada por el «Camilla team» de la duquesa de Cornualles. La ex amante del príncipe fue criticada en Londres por llevar una onerosa comitiva de 40 asistentes, entre ellos tres estilistas, un peluquero y varios maquilladores. Trascendió además que el peluquero personal de Camilla, Hugh Green, cobra u$s 10.000 por semana sólo para asistir a la nuera de Isabel II.
Dejá tu comentario