La Habana - Frente a las dictaduras, las mujeres muestran valor para enarbolar con valentía el reclamo por sus familiares.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Unas 60 «damas de blanco» cubanas reeditaron ayer ese coraje al marchar en La Habana bajo un fuerte chaparrón, en reclamo por los 60 disidentes encarcelados hace dos años por Fidel Castro en procesos carentes de toda legalidad.
Las «damas» -madres, esposas y hermanas de disidentes- estuvieron esta vez acompañadas por una docena de niños, hijos de algunos de los opositores presos. «Queremos demostrarle al gobierno y al mundo que nada nos puede detener para pedir la libertad de nuestros esposos», dijo Laura Pollán, esposa de Héctor Maseda, condenado a 20 años de cárcel.
Durante la marcha silenciosa, las mujeres portaron gladiolos blancos y rojos y una bandera con la palabra «amnistía». Recorrieron casi un kilómetro por la céntrica Quinta Avenida del residencial barrio de Miramar, tras concluir la misa a la que acuden cada domingo en la iglesia Santa Rita.
Dejá tu comentario