Habana - Fidel Castro reveló, con todo tipo de detalles, que un agente cubano, en el verano del año 1984, frustró un atentado organizado por un grupo de extrema derecha del estado de Carolina del Norte contra el presidente norteamericano Ronald Reagan durante su campaña de reelección.
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Castro, en su artículo «El imperio y la mentira» publicado en la prensa local, cuenta que dicho espía hizo llegar al oficial cubano de la DGI (Dirección General de Inteligencia) en Nueva York -responsable de la seguridad de los diplomáticos isleños en la ONU- una detallada información con los nombres de los implicados en el plan del atentado, día, hora y lugar en que se cometería el magnicidio, tipo de armamento y dónde lo guardaban, el lugar donde se reunieron para planear la acción y «un breve relato de lo que habían conversado en dicha reunión».
«Decidimos informar de inmediato a las autoridades norteamericanas», escribe Castro en su artículo. La parte cubana entregó a Robert C. Muller, jefe de seguridad de la misión de EE.UU. ante la ONU, la documentación sobre el proyecto de atentado. Ese mismo día se celebró un encuentro entre la DGI cubana y el Servicio Secreto de la Casa Blanca en el departamento-34-F, en el piso 34 del edificio Ruppert Towers, en calle 92 entre la Tercera y la Segunda Avenida, en la zona alta de Manhattan. La parte cubana confirmó a la norteamericana que la información procedía de una fuente segura.
A los pocos días de esta reunión, explica Castro, el FBI detuvo a los implicados en el plan del atentado con acusaciones que, por seguridad, nada tenían que ver con el magnicidio que pensaban ejecutar. Reagan, posteriormente, visitó el estado de Carolina del Norte en su campaña para ser reelegido como presidente. A su vez, el citado Muller convocó a una comida al oficial de la DGI cubana en Nueva York, en la que le pidió que trasladara al gobierno de Cuba el agradecimiento de EE.UU. por la información que permitió abortar el atentado. «Tal vez Reagan experimentó algún agradecimiento y lo expresó a través de Robert C. Muller», afirmó Castro.
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