Chávez interminable: ahora se viste de iraní y lanza plan nuclear
Inventarse enemigos externos e internos es para Hugo Chávez una manera de construir poder y de ahogar a la oposición. Con la relación con EE.UU. en coma profundo y con el recelo de la mayoría de sus vecinos, en los últimos días se afanó por arruinar el vínculo con España, ofendiendo a su rey, fustigando a su jefe de gobierno y amenazando a sus empresas. La crisis en ciernes, parece, será más seria. Según anunció ayer, antes de una gira que entre otros países lo llevará a Irán, lanzará un programa nuclear en Venezuela. Aclaró -obvio- que tendrá fines pacíficos, como los de Brasil, la Argentina y también como el de su aliado Teherán. No tranquiliza, ciertamente. Cabe preguntarse cuál es la necesidad de Venezuela de apuntar a la energía nuclear cuando es dueño de una de las reservas de petróleo y gas más ingentes del mundo. Sobre todo, cuando su agresivo programa de compra de armamento -4.000 millones de dólares sólo a Rusia, con la posibilidad de triplicar la cifra en los próximos años- ha puesto en guardia a Brasil y a otros países de la región.
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Hugo Chávez
Reiterando su apoyo a Irán en su diferendo con Estados Unidos, Chávez manifestó luego su esperanza de que «Irán, la Agencia Internacional de Energía, los países europeos, Rusia, puedan garantizarnos a todos nosotros en el mundo que no se van a cumplir los pronósticos nefastos de George Bush, que habla de guerras, de invasiones, de guerras nucleares».
Chávez inició ayer una gira que lo llevará a Arabia Saudita, Irán, Francia y Portugal.
El polémico mandatario participará en la cumbre de jefes de Estado de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en Riad, tras lo cual visitará a su colega de Irán, el ultraislamista Mahmud Ahmadinejad, con quien mantiene una sólida alianza a pesar de los llamamientos de éste a la destrucción de Israel y de su negación del Holocausto.
En la cumbre de la OPEP Chávez propondrá cambiar los métodos de medición del precio del barril petrolero, así como estabilizar el valor del barril en 100 dólares. Impulsará, asimismo, que el cartel juegue un papel más «geopolítico» para ayudar a países pobres.
En París, Nicolas Sarkozy, presidente francés, y Chávez abordarán el tema de la gestión del venezolano sobre un canje humanitario que permita la liberación de la ex candidata presidencial colombiana de origen francés Ingrid Betancourt, junto con otros 45 secuestrados en manos de las FARC, y de 500 miembros de ese grupo guerrillero presos en Colombia.
A su regreso, Chávez hará una escala en Portugal, atendiendo una invitación del gobierno de ese país.




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