Santiago - Bajo un inusual operativo de seguridad, con policías controlando el ingreso a las aulas, unos 128.000 estudiantes de Chile rendían la Prueba de Selección Universitaria (PSU), proceso que inició tres semanas atrás con manifestaciones que impidieron que el total de la matricula rindiera el examen.
Chile: inédito operativo de seguridad en universidades
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Grupos de estudiantes volvieron a protagonizar incidentes en las puertas de varios colegios y realizaron una protesta pacífica en una estación de la linea de ferrocarril metropolitano en la antesala a la prueba, en una arista más de la crisis social que afecta al país desde octubre.
La PSU estaba programada para noviembre del año pasado, pero fue pospuesta debido a la revuelta social que comenzó el 18 de octubre con protestas estudiantiles por el aumento en las tarifas del Metro que tres meses después se mantienes vigentes y se saldan con 29 muertes.
Esta prueba mide conocimiento, habilidades y también considera las calificaciones escolares. Durante años, quienes han obtenido los mayores puntajes y logrado entrar a las universidades más codiciadas son alumnos de colegios privados, donde estudia el 8% del total de los estudiantes.
La desigualdad en el acceso a la educación, salud y pensiones ha estado en el epicentro de las protestas.
Asimismo, dejar de lado la Constitución heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) es otra de las grandes demandas. En abril, un plebiscito definirá si se redacta o no una nueva Carta Magna.




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