9 de agosto 2011 - 00:04

Chile: más de 250 detenidos tras multitudinaria marcha estudiantil

Los estudiantes armaron barricadas en las calles.
Los estudiantes armaron barricadas en las calles.
Más de 100.000 personas se manifestaron en varias ciudades chilenas, incluyendo Santiago donde grupos de encapuchados protagonizaron disturbios, en una nueva jornada de paro convocada por estudiantes que demandan desde hace casi tres meses una mejor educación pública.

Unas 60.000 personas, según la policía, y 150.000, según los organizadores, marcharon por las calles de la capital un día antes de que venza el plazo que los estudiantes universitarios y secundarios dieron al Gobierno para que acepte sus demandas.

"El total de detenidos es de 273, de los cuales 72 son en Santiago y la diferencia en provincia", declaró en conferencia de prensa el viceministro del Interior, Rodrigo Ubilla, quien indicó que 23 policías resultaron heridos en Santiago.

Durante los desórdenes, un centenar de encapuchados colocaron barricadas en calles del centro de Santiago, incendiaron un automóvil y apedrearon edificios, mientras que la policía los dispersó con gases lacrimógenos y chorros de agua.

Durante la noche del martes, miles de personas hicieron sonar cacerolas y algunos manifestantes montaron barricadas en calles de Santiago, en respaldo a la protesta estudiantil que de mañana congregó a más de 60.000 en una gran manifestación.

El 'cacerolazo' es el segundo que se realiza en menos de una semana y corresponde a una protesta típica de la pasada dictadura de Augusto Pinochet que ha sido reeditada dos décadas después del fin de su régimen.

Centenares de personas salieron a balcones y calles de Santiago para hacer sonar cacerolas, acogiendo una convocatoria que hicieron más temprano líderes estudiantiles chilenos que hace más de dos meses protestan por el fortalecimiento de la educación pública.

También hubo manifestaciones en otras ciudades del país, como Valparaíso, Concepción, Puerto Montt, Arica, Iquique, Calama, Antofagasta, Copiapó y La Serena.

Según medios locales, en esas ciudades se han movilizado en conjunto 40.000 personas. La protesta fue organizada por estudiantes universitarios y secundarios y por el Colegio de profesores, con el apoyo de los trabajadores del cobre y otros actores sociales.

El ministro chileno del Interior, Rodrigo Hinzpeter, opinó que "los resultados han demostrado una vez más que desafortunadamente ellos (los convocantes) no tienen el control de las marchas" e invitó a los dirigentes a sentarse a conversar sobre proyectos de ley.

"Ha llegado el momento que ellos reflexionen hasta qué punto las marchas están siendo dañinas para nuestra convivencia social y hasta qué puntos ellos están convocando a marchas que no controlan", señaló.

La presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Camila Vallejo, que cifró en "alrededor de 100.000 a 120.000 personas" a los manifestantes, subrayó que la gente "sigue apoyando" la iniciativa lanzada para mejorar la educación pública.

"Llevamos más de tres meses movilizados y la gente sigue firme con la postura. Es el Gobierno el que no es capaz de ceder", afirmó.

Con estas movilizaciones, las federaciones estudiantiles buscan presionar al Gobierno para perfeccionar algunos puntos de un plan de 21 medidas que presentó la semana pasada para mejorar la educación.

Esos puntos se refieren a una garantía constitucional de una educación pública gratuita y de calidad, la prohibición del lucro en las universidades privadas y la devolución al Gobierno, desde los municipios, de la administración del sistema educativo primario y secundario.

Esas demandas han mantenido movilizados a los estudiantes chilenos, que tienen el apoyo del Colegio de Profesores y de numerosas organizaciones sindicales y sociales, desde mediados de mayo.

El recorrido que hizo hoy la marcha de estudiantes fue consensuado con el Gobierno y distinto al de las manifestaciones de los días 16 y 30 de junio, y 14 de julio.

El Ejecutivo prohibió dos manifestaciones convocadas el pasado jueves por ese mismo trazado, pero ese día los estudiantes desafiaron la restricción y la Policía los reprimió. Tras una violenta jornada, hubo 874 detenidos en todo el país.

Por la actuación policial de ese día, parlamentarios de la oposición presentaron en el Congreso una acusación constitucional contra el ministro del Interior.

Con esta medida pretenden forzar la destitución del ministro, pero falta aún que el resto de diputados opositores decida si la apoya o no.

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