Washington (ANSA) - En los próximos días, las fuerzas británico-norteamericanas deberán enfrentar dos nuevos y feroces enemigos en su guerra contra Irak: los vientos shargi y shamal.
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El shargi, un viento seco con ráfagas que pueden alcanzar los 80 kilómetros por hora, comienza a soplar en abril y a mediados de junio es reemplazado por el amenazante shamal.
El shamal levanta verdaderas tempestades de polvo y arena que pueden afectar a varios miles de metros a la redonda, hace imposible el sobrevuelo del país y vuelve en inutilizables aeropuertos y bases aéreas. Además, el sol azota fuerte sin piedad y el termómetro llega a marcar 50 grados a la sombra. Ello acompañado con breves lluvias torrenciales.
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