7 de noviembre 2006 - 00:00

Condena dividió a la prensa internacional

Nueva York (AFP, LF) - La prensa mundial osciló ayer entre la aprobación y la desconfianza tras la condena a muerte del ex dictador iraquí Saddam Hussein, anunciada según muchos medios adrede dos días antes de las elecciones legislativas estadounidenses.

El juicio del ex dictador por la muerte de 148 habitantes chiitas en 1982 no ofreció a Irak «ni la justicia total ni la equidad total» que merece, estimó el influyente diario «The New York Times», tradicionalmente opuesto a la pena de muerte.

El periódico pidió aplazar la ejecución de la sentencia al menos hasta que culmine el segundo juicio contra Saddam, en el cual es acusado de ordenar un genocidio contra los iraquíes de origen kurdo.

«El presidente George W. Bush fue demasiado ambicioso al calificar el juicio de 'hito en los esfuerzos de los iraquíes para reemplazar el papel de un tirano por el de la ley'», sentenció el periódico.

El veredicto «es un legado admirable del sacrificio estadounidense en Irak», consideró por su lado «The Wall Street Journal». «Pero para hacerlo permanente, Estados Unidos también debe derrotar la insurgencia que combate en nombre de Saddam», advirtió.

Según «The Washington Post», el juicio, aunque imperfecto, ayudará a instaurar la democracia en el país árabe.

  • Perspectiva

    «A corto plazo, la condena de Saddam Hussein y su eventual ejecución pueden empeorar el conflicto civil en Irak», alertó. «Sin embargo, los juicios (contra Saddam) pueden llegar a ser vistos como mojones en el lento y doloroso intento de construir un Irak más civilizado a partir de las ruinas venenosas de su régimen», opinó.

    En España, «El País» señaló, por su lado, que «no cabe alegrarse sin más» de la condena a muerte, entre otras razones por «irregularidades procesales y la politización de un juicio que ha durado un año».

    «Si el ex dictador fuera al final ejecutado, es muy probable que muchos de sus seguidores de la comunidad sunnita lo conviertan en un mártir, dificultando la cada vez más difícil normalización del país», estimó el diario de centroizquierda.

    En Londres, sólo el tabloide «The Sun» se congratuló sin ambages del veredicto. «No puede haber un final más merecido que la horca para ese bandido que llegó a presidente», afirmó.

    Su competidor, el «Daily Mirror» ( centroizquierda), llamó al mundo a «desconfiar de las felicitaciones por la condena a muerte de un hombre, aunque se trate de Saddam Hussein». «Fue un dictador brutal, pero existe el riesgo de que su ahorcamiento sólo conduzca a un mayor derramamiento de sangre», advirtió.

    «The Guardian», de centroizquierda, estimó también que «si un nuevo Irak debe surgir de las ruinas del viejo, abstenerse de cometer un asesinato legal sería un buen comienzo».

    «The Daily Telegraph», de derecha, sostuvo por su lado que «la muerte de Saddam no es condición suficiente para el establecimiento de la democracia en Irak, pero es necesaria».

    En Francia, «Le Figaro» (derecha) consideró «una lástima que este juicio pueda dar la impresión de legitimar una intervención militar lanzada con falsos pretextos, cuando debería ser, ante todo, un acto fundador del Estado de Derecho después de 24 años de dictadura».

    «Liberation» (izquierda) denunció un proceso «casi irrisorio», y subrayó que la sentencia fue pronunciada «en nombre de un 'pueblo iraquí' cuya existencia es más problemática que nunca».

    «La condena a muerte de Saddam Hussein es un veredicto ofrecido por el gobierno (del primer ministro iraquí, Nuri) Al-Maliki a los republicanos» en Estados Unidos, dijo el diario catarí «Al-Sharq». La sentencia «exacerbará la violencia confesional en Irak», añadió.

    La condena «será considerada como una victoria política de Bush», estimó el diario saudita «Al-Jazeera». «El veredicto, en este momento preciso, podría servir al presidente Bush», coincidió el también saudita «Al-Riyadh».
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar