31 de agosto 2026 - 10:30

Condenaron en Brasil a una mujer de casi 40 años que se hacía pasar por una niña de 12 para estafar a familias

Amanda Maria Souza de Oliveira simuló ser una menor en situación de vulnerabilidad durante más de una década. Con historias falsas de abusos y enfermedades, logró que distintas personas la acogieran en sus hogares antes de ser descubierta.

La mujer engañó a todos en Brasil 

La mujer engañó a todos en Brasil 

Una elaborada red de mentiras sostenida durante más de diez años llegó a su fin en Brasil. Amanda Maria Souza de Oliveira, una mujer que roza los 40 años, fue sentenciada por la Justicia de Santa Catarina tras comprobarse que engañó de manera sistemática a familias, vecinos y organismos del Estado haciéndoles creer que era una niña de apenas 12 años sin amparo familiar.

Para sostener la farsa, la acusada adoptaba identidades ficticias, modulaba una voz infantil, recurría al uso de mamaderas o chupetes y apelaba a relatos desgarradores sobre agresiones, abandono y padecimientos de salud para conmover a sus víctimas. Su maniobra más reciente salió a la luz en junio de este año en la localidad de Joinville, cuando un grupo familiar descubrió que la supuesta adolescente que albergaba en su casa era en realidad una persona adulta.

El modus operandi y el engaño a una familia acogedora

La detención de la estafadora se concretó a principios de junio en Santa Catarina, donde residía desde hacía más de un año bajo el seudónimo de "Gabriele". En ese hogar, fue integrada como una hija más luego de argumentar que había sufrido graves maltratos durante la infancia. Ante las dudas sobre su rasgo físico, la mujer justificaba su apariencia afirmando que había sido sometida de manera forzada a tratamientos hormonales en sus primeros años.

La familia le brindó habitación, alimentos y asistencia médica, llegando incluso a iniciar trámites para su escolarización y adopción. La farsa comenzó a desmoronarse por la perspicacia de una pariente de los damnificados, quien al investigar en internet halló artículos periodísticos sobre maniobras idénticas en otras regiones. Tras la denuncia, la Policía Civil de Santa Catarina arrestó a la implicada, quien terminó reconociendo el uso de identidades falsas.

La familia le brindó habitación, alimentos y asistencia médica, llegando incluso a iniciar trámites para su escolarización y adopción.

La familia le brindó habitación, alimentos y asistencia médica, llegando incluso a iniciar trámites para su escolarización y adopción.

Antecedentes, manipulaciones y la sentencia judicial

El recorrido delictivo de Amanda Maria Souza de Oliveira abarca múltiples estados brasileños como Río de Janeiro, Paraná, Goiás y Rio Grande do Sul. Utilizando nombres como "Maria Eduarda", "Emily" o "Gabrielly", la mujer adaptaba su relato según el entorno: en algunos sitios adujo padecer leucemia, mientras que en otros inventó ser víctima de redes de trata o maltratos intrafamiliares para conseguir refugio y dinero. En 2023, la nutricionista Renata Magalhães la acogió en Río de Janeiro, sufriendo un perjuicio económico sustancial y un severo impacto psicológico tras descubrir la verdad en una comisaría.

Finalmente, el 20 de agosto, los tribunales dictaminaron su responsabilidad en los delitos de fraude y usurpación de identidad. A pesar de que pericias psiquiátricas previas indicaron la presencia de trastornos de personalidad, la Justicia de Santa Catarina determinó una condena a un año de prisión en régimen semiabierto, fallo que será apelado por la defensa de la imputada.

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