18 de junio 2003 - 00:00

Congreso de EE.UU.: ¿club de millonarios?

Washington - La política en Estados Unidos es un juego de millonarios.Y, cuanto más dinero se tenga, más posibilidades hay de llegar lejos en Washington. Así lo demuestran las cifras oficiales sobre la situación financiera de los 535 legisladores estadounidenses, que fueron difundidas el pasado viernes. Los datos también ponen de manifiesto que los legisladores van a ser los grandes beneficiarios de la baja de impuestos para las rentas más altas lanzada por la administración Bush.

Como suele ser habitual, la lista de los millonarios está encabezada por senadores demócratas de la Costa Este. Entre ellos destaca John Corzine, ex presidente del banco de inversión Goldman Sachs y senador por Nueva Jersey, con activos que se sitúan entre los 116 y los 187 millones de dólares.

Corzine -que, comprensiblemente, se encarga de coordinar las finanzas del Partido Demócrata y sus relaciones con Wall Street-supera a su correligionario de Carolina del Norte, John D. Rockefeller, cuya riqueza oscila entre los 130 y los 150 millones de dólares. Edward Kennedy tiene entre ocho y 45 millones de dólares.

En el campo republicano sobresale su jefe de filas en el Senado, Bill Frist, que además es el presidente de la Cámara. Frist, que es médico de profesión y cuya familia es dueña de una de las mayores cadenas de hospitales de Estados Unidos, tiene 31 millones de dólares.

En medio de esta lista de millonarios hay algunas excepciones, como la del líder demócrata en la Cámara de Representantes, Tom Daschle, cuyos activos se sitúan entre 200.000 y 500.000 dólares.
El también demócrata Dennis Kucinich, que anunció su candidatura a la Presidencia en el año 2004, apenas tiene un patrimonio de entre 2.000 y 32.000 dólares.

•Pequeña parte

Estas cifras apenas reflejan más que una pequeña parte de los activos de los legisladores, y se circunscriben a los llamados blind trusts, es decir, a aquellos activos que los representantes y senadores no pueden gestionar por incompatibilidad con su actividad pública. Un buen ejemplo de la diferencia entre las cifras oficiales y las reales lo representa el senador John Kerry, demócrata de Massachusetts y candidato demócrata a la Presidencia. Kerry declaró entre 400.000 y 1,8 millón de dólares de patrimonio pero, según la revista de información económica «Forbes», la cifra real podría alcanzar los 550 millones de dólares. La mujer de Kerry pertenece a la familia Heinz, propietaria de la multinacional de alimentación del mismo nombre.

Sin embargo, los políticos más ricos de EE.UU. no se encuentran en Washington, sino que se dedican a la política local. El mayor millonario de todos es el alcalde de Nueva York, el republicano Michael Bloomberg, dueño de la agencia de noticias financiera que lleva su nombre, al que se le estima una fortuna personal de 4.800 millones de dólares. El gobernador republicano de Arkansas, Winthrop Rockefeller, es el segundo político norteamericano más rico, con una fortuna de 1.200 millones de dólares, según «Forbes».

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