Corte Suprema de EEUU revisará decretos de Obama sobre inmigración
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Manifestantes frente a la Corte Suprema de EEUU
Este martes, Paxton señaló en una nota oficial que los límites de la autoridad presidencial "fueron excedidos cuando el presidente unilateralmente buscó garantizar una 'presencia legal' de más de cuatro millones de extranjeros que residen en este país ilegalmente".
Entre los alegatos contra las medidas, Paxton había criticado el costo adicional que tendría para Texas y los otros Estados la emisión de licencias de conducir para los inmigrantes regularizados.
De acuerdo con Paxton, "al decidir analizar el caso, la Corte Suprema reconoce la importancia de la separación de poderes".
El anuncio, en cambio, fue inmediatamente aplaudido por legisladores aliados a Obama y por entidades de defensa de los derechos civiles.
Para Todd Schulte, presidente de la influyente organización FWD, los decretos de Obama "están plenamente apoyados en la ley, y por ello la decisión de la Suprema Corte de analizar la situación es un paso "en la dirección correcta".
En el Congreso, las reacciones no se hicieron esperar. El líder del bloque del Partido demócrata en el Senado, Harry Reid, afirmó este martes que las medidas firmadas por Obama "se basan en su bien establecida autoridad constitucional, y tengo la seguridad de que la Suprema Corte fallará a favor de implementarlas".
En la visión de Reid, a las familias que ya tienen hijos regularizados "se les debe permitir salir de las sombras y contribuir plenamente al país que aman y consideran su hogar".
Por su parte, el legislador Luis Gutiérrez, apuntó que "la ley, los precedentes legales y la propia gente están del lado del presidente".
Para Gutiérrez, quienes se oponen a la inmigración desea que las personas que aún están en situación irregular "sigan viviendo en un limbo, viviendo y trabajando aquí pero siempre bajo la amenaza de una deportación inminente".
Presionado por las críticas a la amnistía, el gobierno autorizó en diciembre pasado la deportación de personas cuya salida del país sea considerada prioritaria, ya sea por la comisión de delitos o por tratarse de extranjeros con antecedentes policiales.
Sin embargo, entidades y testigos denunciaron redadas para detener y expulsar del país a personas -incluyendo familias con niños- que llegaron a Estados Unidos escapando de la violencia en países de América Central.
Notorios aliados de Obama -como los propios congresistas Reid y Gutiérrez, y la aspirante presidencial Hillary Clinton- criticaron ásperamente esas redadas, alegando que esas personas debían ser consideradas refugiados y no inmigrantes económicos.




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