Crisis en el Líbano: Miles de opositores acampan frente a la sede del gobierno en Beirut
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Al término de un encuentro con el canciller ruso, Serghei Lavrov, Mubarak dijo temer que, "si las manifestaciones duran mucho y toman una forma confesional, los sostenedores de esas confesiones en el exterior se unirán y el Líbano se transformará en teatro de combates" que nadie estará en grado de controlar.
Sobre la influencia de Siria e Irán en las actuales manifestaciones, Mubarak dijo no querer "acusar ni a Siria ni a Irán".
"Pero es posible que Teherán envíe refuerzos a Hezbollah y que otros Estados apoyen al gobierno de Fouad Siniora para lograr el fin de su actual asedio, algo que implicará la explosión de la escena libanesa y que el Líbano estará perdido", opinó.
Hariri fue asesinado en febrero de 2005 y una investigación de la ONU, en consonancia con la postura estadounidense, responsabilizó de la muerte del funcionario anti-sirio a dirigentes prosirios libaneses y a funcionarios sirios.
Siniora acuerda con la creación de un tribunal especial que juzgue a los responsables del asesinato del ex primer ministro.
Unas 50 mil personas iniciaron anteanoche una vigilia, convocadas por los movimientos chiitas Hezbollah y Amal, y del líder de la oposición cristiana, Michel Aoun.
"Exijo la renuncia de Siniora y sus ministros y que se conforme un gobierno de unidad nacional, ya que es la única solución", dijo el líder cristiano.
De acuerdo al sistema de proporcionalidad religiosa en el Líbano, el primer ministro debe ser sunnita, el presidente del Parlamento chiita y el presidente del país un cristiano maronita.
"Este gobierno no llevará al país al abismo. Hay varias medidas (que podemos adoptar) si este gobierno no responde, pero yo digo que no podrán gobernar el Líbano con una administración estadounidense", agregó Aoun según la agencia alemana DPA.
Por su parte, el líder druso Walid Jumblatt, quien integra la alianza anti-siria, pidió a los libaneses permanecer en sus hogares y colocar banderas libanesas en sus viviendas. "Nuestros seguidores permanecerán aquí hasta que hagan caer el gobierno de Siniora.
Podemos decir que el gobierno está rodeado: que renuncie", dijo uno de los organizadores de la protesta.
Desde el asesinato el 21 de noviembre del ministro de Industria antisirio Pierre Gemayel varios ministros y otros funcionarios permanecen en el edificio del Parlamento por motivos de seguridad.



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