La Habana (AFP, ANSA, DPA, Reuters) - El gobierno Fidel Castro acusó de «hipócrita» a la Unión Europea (UE) por imponerle sanciones políticas y eligió como blanco especial al español José María Aznar, «un aliado menor del gobierno imperial yanqui». La ofensiva de Castro tiene agendadas para hoy manifestaciones de repudio contra las embajadas de España e Italia, y «represalias» a corto plazo si la UE sigue apoyando a disidentes.
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«El señor Aznar, obsesionado con el castigo de Cuba y convertido en aliado menor del gobierno imperial yanqui, ha sido el principal responsable de que la UE no haya adoptado un enfoque independiente y objetivo de Cuba», denunció Pérez Roque. Añadió que Aznar «es hoy el principal responsable de esta traicionera escalada, precisamente cuando nuestro pequeño país se ha convertido en un sím-bolo de la resistencia de los pueblos a la amenaza de que Estados Unidos imponga una tiranía nazifascista al resto del mundo».
Las relaciones entre la UE -compradora de 40% de las exportaciones de la isla, principal socia comercial y emisora de un millón de turistas anuales-y el gobierno cubano se deterioraron seriamente en los tres últimos meses desde que el bloque europeo condenó el encarcelamiento de 75 disidentes y las ejecuciones sumarias de tres hombres que secuestraron un barco para llegar a Estados Unidos.
La semana pasada, la UE impuso una serie de sanciones diplomáticas a La Habana, que incluyen limitar las ya escasas visitas bilaterales, reducir la participación en actos culturales e invitar a disidentes a recepciones en La Habana, de los pocos que quedan no encarcelados.
Pérez Roque dijo que esta medida es «hipócrita y oportunista», y pone a las embajadas europeas «al servicio del trabajo subversivo de la Sección de Intereses norteamericana». Además de la denuncia del canciller, la televisión local convocó a «más de un millón» de cubanos para hoy a una «marcha del pueblo combatiente» frente a las embajadas de España e Italia en La Habana, como «primera respuesta de nuestro pueblo a la bochornosa y traicionera posición de la UE». Los manifestantes deberán madrugar, porque la manifestación está citada a las 7.30, hora local.
El ministro fue más preciso al anunciar que se tomarían medidas «en los próximos días» contra el Centro Cultural Español en La Habana para poner fin a «su abierto desafío a las leyes y las instituciones cubanas». El gobierno cubano acusa a este centro, adscripto a la Embajada de España, de fomentar la subversión en la isla. «Los mercenarios que intenten convertir las embajadas europeas en centros de conspiración contra la Revolución deben saber que el pueblo cubano sabrá exigir que se apliquen con rigor nuestras leyes», dijo el canciller.
El ministro asistió en la noche del martes a una recepción por la fiesta nacional de Portugal, que contó con la presencia de funcionarios cubanos, amigos de la embajada, algunos diplomáticos y representantes de medios de prensa.
Cambiando el formato para esas ocasiones, la sede europea convocó en la mañana del miércoles otra recepción, a la que fueron invitados el grueso del cuerpo diplomático y los disidentes. Tras las detenciones en Cuba, la Unión Europea congeló el estudio de la solicitud cubana para entrar en el ventajoso acuerdo comercial, financiero y asistencial de Cotonou, y La Habana posteriormente retiró esa solicitud.
Pérez Roque señaló, además, que «a la actividad conspirativa del gobierno español» se ha sumado la administración italiana del primer ministro Silvio Berlusconi. Ese gobierno suspendió su cooperación para el desarrollo con la isla, que este año debió ser de 40 millones de euros.
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