Los adeptos al régimen comunista celebraron ayer el cumpleaños número 81 de Fidel Castro con bajo perfil, en una jornada que comenzó con fuegos artificiales y carnaval (foto), pero en la que fue notoria la ausencia de festejos oficiales. Ante el silencio del gobierno, los cubanos especularon en las calles sobre las escasas posibilidades del dictador de retomar formalmente el poder.
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