Londres y Kabul - Los talibanes están intensificando la cacería de todos los afganos que a lo largo de los años trabajaron y colaboraron con la OTAN y las fuerzas estadounidenses, señaló un informe reservado realizado por el Centro Noruego para los Análisis Globales, que proporciona informaciones de inteligencia a la ONU.
Denuncian que está en marcha una cacería de colaboradores de la OTAN
Lo afirma un documento elaborado para la ONU, que menciona una lista negra de enemigos elaborada antes de la ofensiva final. Crece la angustia de miles de familias que temen represalias del nuevo poder.
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CONMOCIÓN. Entre la marea de personas que intentaban entrar al aeropuerto del Kabul para huir de los talibanes, un video captó cómo una niña pequeña era levantada sobre un enorme muro de seguridad ante la custodia de un soldado estadounidense. La imagen recorrió el mundo y se convirtió en un testimonio de la desesperación de muchos afganos.
Según reportó ayer la BBC, que vio el informe, los “talibanes están arrestando y amenazando con matar o arrestar a los miembros de las familias de los individuos puestos en la mira, salvo que se rindan”.
De acuerdo con el documento, quienes corren más riesgos son quienes tenían posiciones en el Ejército, en la Policía o en las unidades de inteligencia.
Asimismo, los talibanes están reclutando nuevos informantes para crear redes de colaboradores con el nuevo régimen, asevera.
“Los talibanes llevaron a cabo un ‘mapeo’ anticipado de los individuos antes de tomar el control de todas las principales ciudades” de Afganistán, agrega el documento. También están efectuando controles en busca de individuos sospechosos en el aeropuerto de Kabul, tomado por asalto por miles de afganos que buscan con desesperación dejar el país.
En tanto, miles de afganos seguían atrapados ayer en “tierra de nadie” entre los puntos de control de los talibanes y la alambrada instalada por los estadounidenses alrededor del aeropuerto, única vía para eventualmente huir del país. Ante esa situación, el presidente Joe Biden dijo en declaraciones de prensa que los 6.000 soldados estadounidenses que continúan en Afganistán seguirán allí después de la fecha prevista para la retirada, el próximo 31 de agosto, a fin de asegurar más evacuaciones.
Las aglomeraciones se repiten ante las embajadas por los rumores que circulan de posibles salvoconductos para acceder al aeropuerto.
Mientras las fuerzas estadounidenses y talibanes se esfuerzan por controlar la entrada al aeropuerto, informaciones propagadas por las redes sociales, y no confirmadas, hablaban ayer de varios muertos.
El martes “fui al aeropuerto con mis hijos y mi familia”, explicó un hombre que trabajaba hasta hace poco con una ONG extranjera. “Los talibanes y los estadounidenses disparaban sobre la gente, aunque eso no los detuvo porque saben que afuera les espera algo peor que la muerte”.
Desde el domingo se suceden escenas de caos en el aeropuerto tras la entrada sin lucha de los talibanes en Kabul, en el epílogo de la ofensiva relámpago con la que acabaron veinte años de insurrección.
En ese marco, se produjeron momentos de gran angustia cuando varias personas intentaban subirse a un avión militar C-17 Globemaster a cualquier precio, agarrándose a sus flancos en el momento del despegue. Al respecto, ayer se anunció que se logró identificar a dos víctimas que cayeron de gran altura tras el despegue de un avión militar estadounidense: un joven médico afgano que se acababa de casar y un adolescente que soñaba con conocer el mundo.
Desde entonces, el aparente orden volvió al aeropuerto, pero aunque muchos tienen visados y aseguran que les prometieron la evacuación, no llegan ni siquiera a entrar debido a la obstaculización de los milicianos ultraislamistas.




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