Entre otros simbolismos, los opositores a Bush utilizaron ataúdes para aludir a las bajas estadounidenses en Irak.
Washington (EFE, ANSA) -«No soy un historiador. Estoy haciendo historia», expresó sobre sí George W. Bush en una entrevista que se publica hoy, el mismo día en que comienza la Convención Republicana en Nueva York, y que el oficialismo estadounidense espera que dé un impulso decisivo para la campaña presidencial. La fiesta electoral republicana reúne desde hoy a 2.509 delegados y a 2.344 suplentes en lo que quiere ser una auténtica demostración de apoyo unánime a Bush. Para mellar la solidez pretendida por los republicanos, los opositores a Bush dieron una demostración de fuerza con una manifestación de cientos de miles de personas por las calles de Nueva York.
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La Convención Republicana se realizará en el Madison Square Garden, a cinco kilómetros del Ground Zero que sufrió los atentados del 11 de setiembre. La elección de Nueva York es, además de emblemática, todo una apuesta para un distrito considerado afín a los demócratas. Unos 10.000 policías buscarán sellar la ciudad ante eventuales atentados.
Indiscutido entre los republicanos, Bush dijo, en una entrevista con el escritor Norman Podhoretz para la revista «Time», que «no soy un historiador. Estoy haciendo historia. Afronto los problemas cuando los veo y también pienso a largo plazo».
En otro mensaje, el jefe de la Casa Blanca pidió a sus partidarios «que no descuiden a los independientes» y « escuchen» lo que dicen los opositores. Las políticas contra el aborto, el rechazo al reconocimiento de cualquier tipo de unión entre homosexuales y los límites a la investigación con células madre son algunos de los elementos más destacados del programa electoral que la convención tiene previsto aprobar hoy como primera actividad del encuentro.
También figuran la oposición al control de armas, más restricciones al acceso a la beneficencia social y aumentar la promoción de la abstinencia sexual como método de planificación familiar.
Sin embargo, el comité que elaboró el programa electoral respaldó la propuesta de Bush de regularizar de forma temporal a algunos inmigrantes indocumentados, algo que disgusta al ala más conservadora que impera en el partido.
• Amabilidad
Los sectores más moderados intentan mostrar una cara más amable, de manera de no provocar rechazo en los sectores independientes ante una elección muy reñida con el demócrata John Kerry. Entre ellos figuran el ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani; el senador por Arizona, John McCain, y el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, todos con exitosa carrera en distritos tradicionalmente hostiles para los republicanos. «No estoy de acuerdo con el presidente en todos los asuntos... Creo que no hay dos personas en Estados Unidos que no hayan tenido desacuerdos ocasionalmente», dijo el gobernador del estado de Nueva York, George Pataki. El funcionario, quien presentará a Bush, está a favor del aborto, de las uniones homosexuales y del control de la venta de armas. Además, el Partido Republicano ha colocado en un lugar prominente el discurso del senador del Partido Demócrata Zell Miller, el único de la oposición que apoya a Bush.
La apertura de la convención correrá a cargo del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, un millonario ex demócrata devenido en republicano.
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