Desencantados, estudiantes votan a Alckmin
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Según él, «lo mejor del gobierno fue no haber hecho cambios demasiado radicales, como los de Hugo Chávez o Evo Morales». Pero su mayor reproche recae en lo ético. «Quien está informado, no puede votarlo. El problema de la corrupción fue central en mi decisión de voto», explica.
Según Ernesto, de 21 años, «el PT y el PSDB, el partido socialdemócrata de Geraldo Alckmin, son más mafias que partidos. Buscan el gobierno para hacer negocios y para asociarse con los banqueros». En su óptica, tampoco son atractivas candidaturas como las de la izquierdista Heloísa Helena, quien dejó el PT con las mismas quejas que él manifiesta hoy: «Heloísa no es una alternativa porque se fue del PT, porque no quiso discutir internamente y por su soberbia de pensar que ella tenía toda la verdad». Un resumen del petista dolorido.
Un voto para Alckmin, otro nulo, la dispersión de los lulistas de 2002 también da para que se vote al primer ministro de Educación del actual gobierno, Cristovam Buarque, echado por teléfono por Lula por su obsesión por destinar más fondos a la enseñanza y por su heterodoxia en un partido que sus críticas califican como stalinista en su capacidad de debate. Esto es lo que hará el domingo Thiago, de 24 años y quien cursa Economía.
«Es un voto de protesta. Lula fue elegido para hacer cambios, pero no los hizo. Mantuvo el modelo económico de Fernando Henrique Cardoso, las privatizaciones, todo. Su política exterior fue un desastre completo, perdiendo el contacto con países como Chile y Uruguay y entregándolos a la influencia de Estados Unidos. Y en lo que respecta a la corrupción, por más que diga que no sabía nada, la permitió y le creó un ambiente favorable», analiza.
Heloísa Helena también se lleva algo de la izquierda estudiantil que abandonó a Lula en los últimos cuatro años. Mateus, de 19 años y futuro administrador de empresas, la elige por su acento en lo social. Lula exhibe logros en esa materia, para él «no son más que una continuidad de lo anterior. Hace falta más. Y no se puede ignorar que este gobierno está marcado por la corrupción».
De la misma carrera, Priscila, de 20 años, es la más utilitaria. «Voy a votar por Alckmin, simplemente porque es el único que le puede ganar a Lula.» Da toda la impresión de creer menos que hace cuatro años en el amor.




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