Los dos presuntos terroristas detenidos hoy en Vitoria, capital regional del País Vasco, hacían seguimiento de objetivos para atentados, cobijaban a otros activistas y colaboraron con la denominada "caravana de la muerte" con la que ETA intentó introducir en Madrid 1.700 kilos de explosivos en 1999.
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Así lo explicó ante la prensa el vicepresidente primero del Gobierno español y ministro del Interior, Mariano Rajoy, quien explicó que la Guardia Civil mantiene abierta la operación.
Rajoy confirmó que los detenidos, Juan Antonio Cortés de Luis y Susana Achaerandio Alexanco, tenían documentación de objetivos, una pistola, una "importante" cantidad de euros y dólares, así como ordenadores, cuyos datos están siendo analizados.
Según el ministerio del Interior, Juan Antonio Cortés, nacido en Vitoria y de 23 años, es el compañero sentimental de la otra detenida, Susana Achaerandio, también vitoriana y de 31 años.
La función de ambos, según Rajoy, era elaborar información sobre los objetivos de los comandos de ETA y seguimientos de los mismos, así como proporcionar a los miembros de la banda "lugares para estar seguros" después de la comisión de los atentados.
La operación de la Guardia Civil tiene su origen en las detenciones de tres etarras en diciembre de 1999 cuando transportaban a Madrid dos furgonetas-bomba cargadas con 1.700 kilos de explosivos, lo que se denominó la "caravana de la muerte".
Rajoy aseguró que las detenciones de hoy "no tienen nada que ver" con el arresto ayer en Amsterdam de Juan Ramón Rodríguez Fernández, alias "Marc", buscado tras la caída del "comando" Barcelona de ETA.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional pidió hoy al juez Baltasar Garzón que inste al Gobierno a solicitar a Holanda la extradición de Rodríguez Fernández por los delitos de integración en organización terrorista y conspiración para el asesinato.
Fuentes jurídicas recordaron que esta sería la segunda petición de extradición de un miembro de ETA a las autoridades holandesas, ya que en 1999 España solicitó a Holanda la del presunto integrante del "comando Nafarroa" Esteban Murillo Zubiri, detenido ese mismo año en el aeropuerto de Amsterdam procedente de México.
En aquella ocasión Holanda accedió a la petición de extradición de Esteban Murillo para que fuera juzgado en España por el asesinato del policía Angel Postigo Mejías en 1980 y procedió a su entrega el 27 de julio de 2000.