20 de febrero 2003 - 00:00

Diario: Pentágono estima atacar a mediados de marzo

El Pentágono han retrasado hasta mediados de marzo la fecha de un posible ataque contra Irak, debido a la dificultad de desplazar a las fuerzas de tierra y a los problemas para lograr el apoyo internacional, se informó hoy.

Aunque EEUU tiene ya un gran dispositivo naval y aéreo, el Ejército lleva varias semanas de retraso en sus preparativos, según informa hoy, jueves, el diario "The Washington Times".

Cuando los planes de invasión se definieron el año pasado se apuntó a febrero como la fecha de un ataque, pero el proceso de envío de tropas se ha alargado.

Por ejemplo, la 4 División de Infantería, cuya orden de despliegue se dio hace varias semanas, tiene todo su equipo en unos 30 buques que navegan hacia la región, pero aún no se sabe si irá a Turquía o a Kuwait.

La mayoría de los 20.000 hombres de la división están todavía en EEUU, ya que serán enviados por avión, pero se espera aclarar cuál será su destino.

Los responsables del Pentágono tratan de evitar el duro calor del desierto.

Las temperaturas el sur de Irak y en Kuwait (donde hay ya más de 100.000 soldados de EEUU) comienzan a subir de forma notable en abril.

En el plano diplomático, y además de las negociaciones con Turquía, EEUU intenta lograr más apoyo dentro del Consejo de Seguridad de la ONU a una intervención militar en Irak.

Sin embargo, la Casa Blanca lleva varios días diciendo que "el tiempo se está acabando", y que la decisión final es cuestión de semanas y no de meses.

Por otra parte, la cúpula del Departamento de Defensa se está mostrando contraria a usar en Irak una nueva bomba electromagnética capaz de destruir los sistemas eléctricos y de comunicaciones.

Este tipo de proyectil, conocido coloquialmente como "bomba E", podría causar daños a infraestructuras civiles, como comunicaciones telefónicas u hospitales, según informa hoy el diario "The Wall Street Journal".

Añade que el efecto de este tipo de proyectiles dispararía el coste de la reconstrucción de la infraestructura de Irak una vez concluido el conflicto.

Otra preocupación es que como la bomba no ha sido usada todavía, pueda tener efectos negativos en los equipos de tropas estadounidenses que puedan estar en las proximidades.

En realidad, el proyectil no es una bomba, sino un sistema que lanza una descarga hiperpotente de pulsos electromagnéticos que "fríen" los circuitos eléctricos y electrónicos que hay en los alrededores.

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