Disculpa del Papa ante 20 embajadores musulmanes
-
Elecciones en Perú: candidatos de derecha se consolidan en la cima de las encuestas
-
Trump, advirtió a Irán: "El país entero podría ser destruido en una noche y esa noche podría ser este martes"
El papa Benedicto XVI ayer, al saludar a uno de los representantes de países islámicos que
acudieron a su llamado en la residencia de Castelgandolfo. El pontífice alemán suma gestos
conciliatorios tras sus recientes y polémicas definiciones sobre el islam.
En un mundo «marcado por el relativismo y que con mucha frecuencia excluye de la universalidad de la razón a la trascendencia, necesitamos absolutamente un diálogo auténtico entre religiones y culturas» que ayude a superar juntos « todas las tensiones en un espíritu de provechoso acuerdo», aseguró.
Benedicto XVI se mostró «profundamente convencido» de que, en la situación en la que está el mundo actual, «es imperativo» para cristianos y musulmanes «esforzarse para afrontar juntos los numerosos desafíos a los que se enfrenta la humanidad», en especial la defensa y promoción de la dignidad del ser humano.
El diálogo entre religiones y culturas «constituye una necesidad para crear juntos el mundo de paz y fraternidad que desean ardientemente los hombres de buena voluntad», señaló el Papa.
Así, consideró necesario que católicos y musulmanes, « fieles a las enseñanzas de sus respectivas tradiciones religiosas», aprendan a trabajar juntos, como ya sucede en diversas experiencias comunes, para «evitar toda forma de intolerancia y oponerse a toda manifestación de violencia».
El Papa señaló como « obligado» que las autoridades religiosas y los responsables políticos los «guíen y animen» a actuar de esa manera.
El Concilio Vaticano II señalóque en el curso de los siglos «han surgido no pocos desacuerdos y enemistades entre cristianos y musulmanes», recordó Benedicto XVI.
Sin embargo, ese sínodo exhortó a todos a «olvidar el pasado y ejercitar sinceramente la mutua comprensión», y a defender y promover juntos la justicia social, los valores morales y la paz y la libertad». Al acabar el encuentro, celebrado en la Sala de los Suizos de la residencia veraniega de Castelgandolfo, el Papa saludó uno por uno a los presentes.
A la audiencia asistieron representantes diplomáticos de 22 países, entre ellos Pakistán, Indonesia, Turquía, Líbano, Yemen, Egipto, Argelia, Marruecos, Senegal, Irak e Irán, así como de la Liga Arabe.
Además, hubo exponentes de la Unión de Comunidades y Organizaciones Islámicas en Italia (UCOII), cuyo presidente, Mohamed Nour Dachan, regaló al Papa una biografía del profeta Mahoma, y de la Consulta Islámica, creada por el Ministerio del Interior italiano.
Benedicto XVI señaló días después del discurso de Ratisbona que «sentía mucho» que sus palabras sobre el islam y Mahoma hubieran sido « malentendidas» y dijo que la cita de un texto medieval que despertó la polémica no expresaba su pensamiento.




Dejá tu comentario