8 de enero 2026 - 21:28

Donald Trump afirmó que "no cree en el derecho internacional" y que su límite es su "propia moralidad"

El presidente de Estados Unidos afirmó que no necesita el derecho internacional, que su autoridad solo se detiene por su “propia mente” y que la fuerza nacional está por encima de tratados y alianzas. También defendió la captura de Nicolás Maduro y ratificó su intención de quedarse con Groenlandia.

El presidnte Donald Trump dio una extensa entrevista a The New York Times, medio opositor a su gobierno. 

El presidnte Donald Trump dio una extensa entrevista a The New York Times, medio opositor a su gobierno. 

Foto: The White House

En una extensa entrevista con The New York Times, el presidente de EEUU Donald Trump expuso sin rodeos su concepción del poder global. Consultado sobre los límites de su autoridad como comandante en jefe, respondió: “Sí, hay una cosa. Mi propia moralidad. Mi propia mente. Es lo único que puede detenerme”. Acto seguido, descartó cualquier restricción externa: “No necesito el derecho internacional”, aunque aclaró: “No busco hacer daño a la gente”.

Al ser interrogado sobre si su gobierno debe respetar las normas internacionales, sostuvo: “Lo hago”, pero relativizó ese compromiso al afirmar: “Depende de cuál sea tu definición de derecho internacional”. La respuesta consolidó una visión en la que EEUU actúa como árbitro final de sus propias acciones, sin someterse a tratados, convenciones o consensos multilaterales.

Trump defendió la expansión del poder estadounidense y volvió a justificar la captura de Nicolás Maduro, a la que definió como una respuesta frente a una amenaza concreta. “Era una amenaza real”, dijo, al tiempo que insistió en que “No tenías gente entrando en China” ni “drogas entrando en China”, en contraste con lo que, según él, ocurría desde Venezuela hacia Estados Unidos.

La intención de Trump de anexar Groenlandia

La misma lógica aplicó a su ambición sobre Groenlandia. “La propiedad es muy importante”, afirmó, y explicó que “la propiedad te da cosas y elementos que no puedes conseguir con la simple firma de un documento”. En ese marco, evitó priorizar la OTAN por sobre la anexión del territorio y dejó en claro que, sin Washington, la alianza carece de peso estratégico.

En política internacional, Trump también minimizó riesgos futuros. Sobre los acuerdos de control nuclear con Rusia fue tajante: “Si expira, expira”, y prometió: “Simplemente haremos un acuerdo mejor”.

China y Taiwán bajo su lógica del poder

Trump minimizó la posibilidad de que China avance sobre Taiwán tras la ofensiva estadounidense en Venezuela y sostuvo que Xi Jinping no actuaría mientras él siga en el poder. “Eso depende de él, de lo que vaya a hacer”, afirmó, aunque remarcó que ya le dejó en claro que “me disgustaría mucho que lo hiciera”, y se mostró confiado: “No creo que lo haga conmigo como presidente”.

La OTAN, condicionada al liderazgo de Washington

El mandatario volvió a cuestionar la solidez de la alianza atlántica sin Estados Unidos como eje central. Reivindicó su presión sobre Europa para aumentar el gasto militar y aseguró: “Quiero que se pongan en forma”. En ese marco, sostuvo que Rusia solo toma en serio a Washington: “puedo decirte que Rusia no se preocupa en absoluto por ningún otro país que no seamos nosotros”.

En el plano interno, sostuvo que los jueces solo pueden frenarlo “en determinadas circunstancias”, y reiteró que, hasta ahora, “no he sentido realmente la necesidad de hacerlo”, en referencia al uso del ejército dentro de Estados Unidos. Una definición que completa un mensaje central: el poder, según Trump, no se subordina a leyes ni acuerdos, sino a su propio criterio.

Dejá tu comentario

Te puede interesar