24 de abril 2003 - 00:00

EEUU advirtió a Irán para que no aliente protesta chiíta

EEUU advirtió a Irán para que no aliente protesta chiíta











































Washington, Kerbala y Bagdad (ANSA, El Mundo, DPA, ASN, Reuters) - La masiva peregrinación de un millón de chiítas iraquíes hacia Kerbala que se transformó en una enorme manifestación antiestadounidense encendió todas las alarmas en el Pentágono ante la eventual posibilidad de que ese grupo religioso instale un gobierno islámico en Irak. Washington advirtió duramente a Irán, país con mayoría chiíta, para que no apoye a un gobierno de ese signo en su vecino occidental, y se mostró confiado de manejar la situación.

«Hemos dejado claro a Irán que nos oponemos a cualquier injerencia externa en el camino de Irak hacia la democracia», dijo el vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer. Según el diario «The Washington Post», altos funcionarios están preocupados porque la manifestación de los chiítas «obligó a EE.UU. a buscar aliados que llenen el vacío de poder dejado por la caída de Saddam Hussein».

• Clima festivo

Pero la magnitud de la peregrinación a Kerbala rompió todos los pronósticos. «No a la ocupación, no a Estados Unidos, no a Israel, sí al Islam», repitieron centenares de miles de chiítas al concluir la peregrinación de tres días a Kerbala, un acto religioso que era prohibido en la era de Saddam Hussein. El clima era de fiesta, pese a que la mayoría de los peregrinos se autoflagelaba con cortes en la cabeza para celebrar el Arbain, el cuadragésimo día luego del aniversario del martirio del imán Hussein (nieto del profeta Mahomma) en Karbala, en el año 680. A su vez, miles cantaron «no a Chalabi», quien retornó hace pocos días a Irak, impulsado por el Pentágono para dirigir Irak. Este dirigente está acusado de cometer fraudes financieros en Jordania y se manifestó a favor de que EE.UU. permanezca en el país dos años. Chalabi es chiíta, pero su presunta designación es repudiada por el Consejo Supremo de la Revolución Islámica (CSRI), que propone un sistema teocrático similar al que rige en Irán desde 1979, cuando triunfó la revolución del imán Rudollah Khomeini. El número dos del CSRI, Abdul Aziz Hakim, hizo un llamamiento «a no aceptar nunca un gobierno o una institución dirigida por elementos no iraquíes».

El comandante de Tierra del Pentágono, David McKiernan, aseguró que no considera como «una amenaza» a los grupos respaldados por los iraníes o a los chiítas y dijo que las fuerzas militares de la coalición desplegadas en Irán «son suficientes».

Por lo pronto, EE.UU. postergó hasta el lunes la segunda reunión de líderes iraquíes para la formación de una autoridad interina, que estaba prevista para el sábado, debido al mal tiempo que se pronostica en Bagdad, segúnfuentes del gobierno. Pero los analistas consideraban que la causa real está vinculada con el movimiento chiíta que parece inmanejable. Desde la caída del régimen de Saddam Hussein, los líderes chiítas avanzaron desde el manejo de pequeñas localidades del Sur hasta el liderazgo del operativo de devolución de los objetos robados de los diferentes museos.

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