EE.UU. corre el riesgo de dejarlo en brazos de Chávez
-
Trump anunció una posible retirada de Irán y se desligó de la seguridad del estrecho de Ormuz
-
El plan de China y Pakistán para el alto al fuego en Medio Oriente
La llegada al poder de Evo Morales en Bolivia da al polémico presidente de Venezuela la posibilidad de ampliar su influencia en la región. Un dato que EE.UU. deberá tener en cuenta al evaluar su trato con la nueva administración de La Paz.
Hasta ahora, la Casa Blanca ha hablado poco. El viernes, el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, dijo esperar que con Morales en el poder continúe la cooperación en la lucha contra los narcóticos. «Realizaremos una evaluación de qué tipo de relación tendrán EE.UU. y Bolivia en base a la política que él decida seguir», declaró.
El peligro de la confrontación está latente. Shifter advirtió de que «existe el riesgo de que la línea dura en ambas capitales se refuerce, lo que produciría una política de choque». No obstante, si Washington sanciona de algún modo a Bolivia estará tirando piedras contra su propio tejado, en su opinión. «Sería contraproducente para EE.UU. cortar la ayuda» a La Paz, advirtió.
Actualmente Bolivia recibe de Washington unos 150 millones de dólares para la erradicación de los cultivos de coca y la lucha contra el narcotráfico, según cálculos de este experto, mientras que la ayuda al desarrollo es mucho menor.
«Una relación muy tensa consolidaría aun más la relación entre Morales y Chávez, lo que no es beneficioso para EE.UU.», indicó Cynthia McClintock, profesora de la Universidad George Washington. El presidente venezolano ya ha demostrado que está dispuesto a usar su talonario de cheques para ganar influencia. Durante la visita de Morales a Caracas el pasado 3 de enero, Chávez anunció que donará a Bolivia 30 millones de dólares para obras sociales y le suministrará combustible a cambio de alimentos por un valor total de unos 150 millones de dólares al año.
• Deseo
Al temor a abrir espacios a Chávez se une un deseo de Washington de no meterse en más problemas en el extranjero, opinó Marc Chernick, profesor de la Universidad Georgetown de Washington.
Las dificultades en Irak y la prioridad dada a la guerra contra el terrorismo, «realmente no quiere una crisis (en Bolivia) y es poco probable que tome medidas que inicien una», dijo Chernick.
Aunque las posiciones de la Casa Blanca y Morales respecto de las drogas parecen antagónicas, existe lugar para un compromiso, según los expertos.
Morales, quien entró en la escena política como representante de los campesinos cocaleros, quiere eliminar las actuales restricciones al cultivo de la coca. Sin embargo, ha prometido combatir su transformación en cocaína, lo que abre la puerta al diálogo con Washington, según Sweig.




Dejá tu comentario