El choque con Rusia divide hoy a la OTAN
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Condoleezza Rice
países miembros de la OTAN considerarán la suspensión de reuniones ministeriales con Moscú, prometerán su apoyo a Georgia y reiterarán su promesa de una futura incorporación de Tiflis al bloque, según la portavoz de la Alianza, Carmen Romero.
El Kremlin dijo ayer que ya inició su retirada de suelo georgiano, pero tanto Washington como Tiflis aseguraron que tal retirada aún no se ha producido.
Por esta causa, a lo largo de la jornada, se precipitaron duros mensajes de las potencias occidentales. El jefe de la diplomacia francesa, Bernard Kouchner, instó a Rusia que se retire de Georgia, tal y como había prometido: «Nos estamos adhiriendo al acuerdo que se firmó. Cada vez que decimos esto a nuestros amigos rusos, nos dicen: 'Va a comenzar, es complicado', etcétera. Queremos que sea hoy». El portavoz de la Casa Blanca, Gordon Johndroe, fue igual de conciso: Rusia debe retirar sus tropas «inmediatamente».
«Rusia sigue estando profundamente en territorio georgiano. Creo que eso no es aceptable», dijo por su parte el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier.
Rusia manifestó que la cooperación con la OTAN tras la Guerra Fría quedó seriamente dañada por el apoyo de los aliados a Georgia en el conflicto por las separatistas regiones de Osetia del Sur y Abjasia, apoyadas por el Kremlin. Moscú advirtió que las relaciones podrían deteriorarse aún más si Georgia se suma a la OTAN.
Así las cosas, Rusia observará de cerca la reunión de hoy: «Si estas decisiones se toman de parte del agresor georgiano, no seremos capaces de mantener ni la calidad ni el plan de nuestras relaciones con la OTAN».
Fuentes diplomáticas indican que los países miembros todavía estaban discutiendo la declaración para la reunión. EE.UU, Reino Unido y los países de la Europa del Este presionan para conseguir una línea dura, mientras otros prefieren ser más prudentes. Rusia es, al fin y al cabo, un proveedor clave de energía para algunos grandes miembros de la OTAN, como Francia y Alemania.
Washington ya excluyó a Moscú de las discusiones entre los países del G-8 -a las que normalmente se incorporaba Moscú- y dejó claro que su candidatura a organismos internacionales como la Organización Mundial del Comercio podría peligrar.
Los analistas dicen que aislar a Moscú no parece una opción viable para Washington, porque Rusia es demasiado importante.
Si las relaciones se deterioraran hasta los niveles de la Guerra Fría, habría mucho en juego, desde la cooperación de Naciones Unidas para frenar las ambiciones nucleares de Irán y Corea del Norte hasta el acceso a Asia y Afganistán.



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