El gobierno de Hamas sufre ahogo económico
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Hamas, que ganó las elecciones celebradas en enero, se niega a aceptar esas condiciones.
«¡Tenemos hambre, queremos que nos paguen!», gritaban los empleados palestinos, convocados a manifestar por el sindicato de empleados públicos.
Hace tres días centenares de miembros de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, grupo cercano al partido Al-Fatah del presidente Abbas, tomó por asalto la sede del Parlamento y las oficinas de la presidencia del gobierno para protestar contra un ataque de parte de Hamas en Gaza contra el cuartel general de la seguridad preventiva palestina.
En tanto, Haniyeh (Hamas) anunció el inminente retiro de las calles de Gaza de la fuerza especial de policía formada por 3.000 milicianos islámicos creada por el Ministerio del Interior, en desafío a Abbas.
Tras reunirse a la mañana con el presidente, Haniyeh dijo que la fuerza especial será retirada en vista de una posible integración de sus miembros a las fuerzas de policía regulares palestinas.
El despliegue de la fuerza en las calles de Gaza causó el mes pasado una espiral de violencia con las fuerzas regulares y con los miembros de Al Fatah, el partido del presidente.
Este convocó a un referendo el 26 de julio para consultar a la población sobre la viabilidad de una propuesta elaborada por los presos palestinos en Israel, que propone la creación de un Estado palestino en las fronteras fijadas en 1967 y el fin de la violencia en territorio israelí. Todas las fuerzas políticas, excepto Hamas, están de acuerdo con el contenido del documento, que indirectamente reconoce a Israel.



