El horror circuló en mensajes por Internet
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Un hombre auxilia a una mujer herida por una explosión. El centro de Londres fue ayer lugar de escenas de pánico.
Quino: «Ahí abajo hay muchos cuerpos» Vivo en Londres, estoy ahoramismo en el trabajo, a unos 500 metros de la explosión del autobús y a unos 500 metros de Kings Cross, en la University College of London. No se sabe la magnitud de la tragedia, imágenes «blancas» de Sky y BBC intentan dar serenidad en su justa medida. Eso está bien, pero ahora mismo allí abajo hay muchos cuerpos, los testigos lo dicen... Dos trenes en Edgware Road, Kings Cross, Aldgate... El fin de semana estuve en el concierto del G-8 en Hyde Park, 200.000 personas pidiendo justicia por la pobreza. Seguro que alguna de esas personas hoy ha muerto por los ataques. Sólo cabe decir ¿por qué?
Judith Fernández: «Estoy condenada a vivirlo una y otra vez» Cuando salía de la estación de South Kensinton no había mucha gente entrando en el metro, cosa extraña. Estaban cerrando la estación y pregunté con nerviosismo si había pasado algo, pero un empleado del metro me dio evasivas y ninguna respuesta. Después de lo de Madrid supongo que estoy demasiado suspicaz. Al llegar al trabajo, nos enteramos de la noticia en pequeñas dosis. No sabemos qué hacer, si quedarnos en la oficina o ir a casa, pero los transportes no funcionan. La gente tiene miedo, se intenta trabajar, pero no nos concentramos, llamamos sin parar a amigos y conocidos para saber que están bien, y para que sepan que nosotros también. Las líneas de teléfono siguen sin funcionar, y la información que nos llega es confusa. En la mayoría de los casos, soy yo quien traduce para mis compañeros de trabajo las noticias que llegan desde España. Tememos lo peor. Después de lo de Madrid, me gustaría olvidarme de todo, pero parece que estoy condenada a vivirlo una y otra vez.
Antonio Hernández: «El pánico ya está aquí» El pánico en la ciudad es indescriptible, y la gente empieza a quejarse por la falta de información más precisa. Hasta el momento, todo ha sido con cuentagotas: ni imágenes ni datos de heridos ni víctimas. En cuanto a las víctimas, la policía está evitando en todo momento dar información y que se filme en el lugar de los atentados. Quizá porque no quieren que el pánico se extienda, pero el pánico ya esta aquí.
Sergio Andreu: «Ventanas cerradas y persianas bajas» A las 14.30, más de cinco horas tras los atentados, la ciudad está desierta, pero sigue reinando la más absoluta confusión. Los transportes públicos siguen inactivos y parece que van a continuar así largo tiempo. Los comercios y las oficinas han cerrado sus puertas. Las ventanas han sido cerradas desde primera hora de la mañana y, por recomendación de la policía, se han bajado las persianas de la mayor parte de los edificios. La confusión respecto de cifras sigue siendo total.
Javier López: «Muchos cuerpos yacían en las vías del tren» Cuando me dirigía esta mañana hacia mi oficina en Oxford Circus, desde mi casa en el oeste de Londres, nos encontramos con todas las estaciones de metro cerradas y nos dijeron que había un corte de electricidad.




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