El oficialismo perdió la mayoría absoluta en el parlamento turco
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Los oficialistas del partido AKP obtuvieron el 41% de los votos, mientras que los kurdos de HDP se alzaron con el 12,5% de los sufragios.
Los colegios electorales cerraron a las 17H00 locales (14H00 GMT) al término de una jornada marcada por una fuerte participación, a pesar de un atentado con bomba que provocó el viernes dos muertos y más de un centenar de heridos durante un mitin del principal partido kurdo en su feudo de Diyarbakir (sureste).
El partido islamista conservador se presentaba por primera vez debilitado ante los electores, víctima del declive de la economía y de las críticas por su giro autoritario.
Después de 11 años como primer ministro, Erdogan fue elegido jefe de Estado en agosto pasado y devolvió en teoría las llaves del ejecutivo y del partido a su sucesor, el exministro de Relaciones Exteriores Ahmet Davutoglu.
Pero, decidido a mantener las riendas del país, milita desde entonces por una presidencialización del régimen y un fortalecimiento de sus poderes.
A pesar de las críticas, el jefe de Estado hizo abiertamente campaña por "su" reforma y su partido, en contra de la Constitución que le impone un estricto deber de neutralidad.
Para lograr su objetivo, Erdogan necesitaba una amplia victoria electoral. Si el AKP conseguía los dos tercios (367) de los 550 diputados, podía votar en solitario la reforma constitucional para reforzar los poderes del jefe del Estado. Si sólo obtenía 330 diputados, podía someterla a referéndum. Sino, sus ambiciones se verían frustradas.
"La AKP no perdió las elecciones pero Erdogan perdió toda esperanza de hacer de Turquía un país de sistema (casi exclusivamente) presidencialista", comentó el universitario Ahmet Insel.
Erdogan continúa siendo muy popular en el país. "Les he votado de nuevo [al AKP] porque quiero que Turquía esté dirigida por un presidente fuerte", confió a la AFP Mehmet Köse, de 50 años, vendedor de fruta en Estambul.
Pero aunque hay que tomarlos con prudencia, los sondeos sugieren que Erdogan podría perder su apuesta.
"Voté por el AKP en las elecciones anteriores porque hicieron un buen trabajo. Pero ya no confío en ellos", dijo Murat Sefagil, de 42 años, otro votante de Estambul.
De izquierda, moderno y preocupado por las minorías, el partido kurdo está liderado por un cuarentón carismático, Selahattin Demirtas, que espera aprovechar su papel clave en estas elecciones para ampliar su público tradicional.
"He votado por el HDP porque es un partido dinámico capaz de aportar un cambio real", declaró Hazal Öztürk, de 19 años, que votaba por primera vez en Estambul.
Los otros dos grandes partidos de oposición, el Partido Republicano del Pueblo (CHP, socialdemócrata) y el Partido de Acción Nacional (MHP, derecha) denunciaron durante la campaña la voluntad de Erdogan de instituir una "dictadura constitucional" y esperan privar también al AKP de su mayoría absoluta.
"Hemos vivido una campaña perfectamente desigual", lamentó el jefe del CHP, Kemal Kiliçdaroglu, al depositar su papeleta en una urna en Ankara. "Espero que estas elecciones permitan aumentar la democracia y nuestra libertad".
Más de 400.000 policías y gendarmes fueron desplazados para asegurar la seguridad de los comicios, según los medios turcos, que no señalaron más que algunos incidentes aislados.




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