22 de marzo 2016 - 19:46

El Papa condenó la "violencia ciega"

El Papa condenó la violencia ciega
El papa Francisco condenó "la violencia ciega que causa tanto sufrimiento e imploró a Dios por el don de la paz" tras los sangrientos atentados perpetrados este martes en Bruselas.

En tanto, el Vaticano hizo saber que no fueron modificados los niveles de seguridad en la ciudad leonina, ya elevados desde los días que precedieron la inauguración del Año Santo de la Misericordia y confirmó todos los compromisos del Papa para la Semana Santa.

El Pontífice brindó oraciones por las víctimas y por toda la población de Bélgica sacudida por esta enésima masacre. El pésame de Jorge Bergoglio está contenido en un telegrama firmado por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede y enviado al arzobispo de Malines-Bruselas, monseñor Josef De Kesel.

Frente a los hechos, el nivel de atención sigue siendo alto, con los controles a través de los detectores de metales para atravesar la Puerta Santa y acceder a la Basílica de San Pedro vigentes.

"Estamos listos también por la afluencia de fieles con motivo de la Pascua", dijo una fuente de la seguridad, y acotó que "por el momento no existen situaciones que impongan modificaciones a los sistemas de seguridad puestos en marcha desde hace tiempo".

También fueron confirmados todos los compromisos del Papa para la Semana Santa. "No se prevén modificaciones", indicó el director de la sala de prensa vaticana, Federico Lombardi.

El primer examen para la seguridad vaticana, tras los atentados de Bruselas, tendrá lugar mañana por la mañana con la audiencia general en plaza San Pedro, luego el jueves con la Misa en la Basílica y por la tarde al lavado de pies a refugiados, que se realizará en Castelnuovo di Porto, 35 kilómetros al noreste de Roma, en el centro de solicitantes de asilo CARA.

Los momentos en los cuales la vigilancia debería ser reforzada son las dos celebraciones que tendrán un gran número de fieles: el Vía Crucis en el Coliseo, el viernes por la noche, y la bendición Urbi et Orbi en plaza San Pedro el domingo de Pascua.

Empero, el sistema de control para estos grandes eventos está en funciones en realidad desde el inicio del Jubileo y los fieles ya están acostumbrados a los chequeos de mochilas y bolsas y también a más niveles de registros. Ya ocurrió el domingo pasado, para la celebración de Ramos, cuando los peregrinos fueron controlados no sólo para acceder a la plaza San Pedro sino también para acercarse a las zonas limítrofes como Via della Concilazione.

También en el Via Crucis diocesano del viernes pasado, que llevó a centenares de jóvenes del Coliseo a la Basílica de San Juan de Letrán, el pasaje por la Puerta Santa era posible sólo pasando por los controles de las fuerzas del orden y contando con un específico "pase".

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