El Papa hoy en Brasil: totus Lula

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San Pablo (AFP, ANSA, EFE) - El papa Benedicto XVI iniciará hoy su esperada visita a Brasil, la primera a un país de América latina en sus dos años de pontificado, durante la que planteará a las autoridades locales y a los obispos latinoamericanos sus principales preocupaciones, sobre todo en lo que hace al aborto, la defensa de la familia tradicional, la educación religiosa, la violencia, las desigualdades sociales y el auge de cultos no tradicionales.

El viaje de cinco días al país con mayor númerode católicos del mundo contará con un impresionante dispositivo de seguridad, que incluirá el despliegue de 10.000 hombres coordinados por el Ejército, en un operativo bautizado Operación Arcángel.

El Ejército aportará 3.200 hombres al contingente, a los que se sumarán efectivos de la Marina, la Fuerza Aérea, la Policía Federal, la Militar, la de carreteras, la civil y la Guardia Civil Metropolitana (municipal), además de los efectivos de control de tránsito.

El Papa hará algunos traslados en helicóptero, pero también en el papamóvil. Dos vehículos blindados, uno titular y uno de reserva del modelo Mercedes-Benz ML 430, especialmente adaptados, ingresaron la pasada semana a Brasil, traídos del Vaticano, informó la organización de la visita.

La llegada del Pontífice coincide con un fuerte debate en la sociedad brasileña sobre el aborto, cuestión que el ministro de Salud, José Gomes Temporao, propuso someter a plebiscito.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva se declaró personalmente contrario a la interrupción de los embarazos, pero respaldó implícitamente a su ministro al señalar que el tema debe ser tratado como un problema de índole sanitaria.

El aborto en Brasil está autorizado sólo para casos de peligro de muerte de la madre o de violación.

En una entrevista con la Red Católica de Radio, el mandatario dijo: «Hoy tenemos en Brasil 30% de niñas de 15 a 17 años fuera de la escuela a causa de un embarazo precoz. Si contásemos con un buen proceso de planificación familiar, de educación sexual, posiblemente no tendríamos la cantidad de embarazos indeseados que tenemos hoy en Brasil. Conozco casos de niñas que se perforaron el útero con una aguja de tejer» para hacerse un aborto, dijo Lula.

  • Educación católica

    Y por eso, afirmó que «el Estado no puede mantenerse ajeno a una cosa que existe, que es real, y no dar asistencia a esas personas. El Estado no puede abdicar de cuidar de eso como una cuestión de salud pública, porque, si no, es llevar a la muerte a muchas jóvenes en este país».

    Según anticipó la prensa local, el Pontífice también le planteará a Lula da Silva su deseo de que la materia religión vuelva a ser parte del programa de las escuelas públicas, algo que el mandatario rechazará. En tanto, fuentes diplomáticas de la Santa Sede estimaron que evitará temas como el uso del preservativo y la homosexualidad en vista de la disparidad de criterios sobre ellos con el gobierno anfitrión.

    Otro asunto de interés es el de la fuga de católicos hacia grupos evangélicos, algo que se intentará paliar planteando un nuevo eje de evangelización en América latina.

    El secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, aseguró que el Papa enviará «mensajes fuertes» a los gobiernos latinoamericanos sobre «el derecho a la vida», sobre todo después de la reciente decisión de la Legislatura de la Ciudad de México de despenalizar el aborto.

    La cantidad de brasileños que se declaran católicos experimentó un brusco descenso desde 1980 debido en parte al auge de los cultos evangélicos, pero se ha mantenido estable desde 2000 en torno a 74% de la población, esto es, unos 140 millones de personas.

    El papa Joseph Ratzinger tiene previsto partirhoy a las 9, hora de Roma, para llegar a San Pablo a media tarde, después de haber viajado 12 horas y haber recorrido casi 9.500 kilómetros. Allí será recibido por Lula da Silva, con quien se verá de nuevo mañana para hablar fundamentalmente de la pobreza y de otros temas sociales.

    En San Pablo, donde permanecerá hasta el viernes, se reunirá con los jóvenes, con los prelados brasileños, representantes de otras confesiones religiosas y canonizará al fraile Fray Galvao, quien será el primer santo brasileño.

    Desde allí se trasladará a Aparecida, a 160 kilómetros de San Pablo, donde se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de Aparecida, la patrona de Brasil, el segundo templo latinoamericano más visitado, después del mexicano de Guadalupe. En la explanada del santuario, visitado anualmente por unos 8 millones de fieles, oficiará la misa inaugural de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe.

    La reunión del Celam se prolongará en ese lugar hasta el 31 de mayo y en esos días los prelados analizarán el avance de las sectas y la pérdida de la fe católica, la pobreza, los excluidos, la cada vez mayor brecha entre ricos y pobres en ese continente debido a la globalización, la violencia y el narcotráfico, el papel de la mujer y los jóvenes en la Iglesia Católica y la situación política en esos países.
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