El tradicional "chupinazo" abrió nueve días de fiesta y toros en los Sanfermines
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Es entonces cuando decenas de personas corren hacia la plaza delante de los animales a través de las estrechas calles del centro histórico de Pamplona, una imagen que da la vuelta al mundo cada año.
La capital de Navarra, una ciudad pequeña y tranquila de 200.000 habitantes se transforma en las fiestas de San Fermín gracias a la llegada de cientos de miles de visitantes.
Como en años anteriores, en esta ocasión volverá a luchar contra posibles agresiones sexistas con campañas que incluyen puntos de información y una aplicación para celulares con un botón de emergencia para avisar a la Policía.
Este año, los Sanfermines se celebran bajo la sombra de la polémica sentencia del llamado caso de "La manada".
Los cinco hombres acusados de violar en grupo a una joven en plenas fiestas de 2016 fueron condenados en abril a nueve años de cárcel por un delito de abuso, descartándose la agresión sexual, lo que desató una oleada de protestas. Recientemente fueron puestos en libertad.
Diversos movimientos feministas pidieron en los últimos días cambiar la tradicional vestimenta de Sanfermín, de color blanco y rojo, por camisetas negras y pañuelos morados para recordar a la víctima.



